“LEVANTÓ LA VISTA Y LA VIO”

Un artículo del diario La Nación destacó la actitud de una vecina que permitió encontrar a Daiana en Buenos Aires

Fue hallada el viernes pasado en la Estación Retiro luego de cuatro días de búsqueda.

El diario La Nación de Buenos Aires publicó un artículo en el que se destaca la actitud de la vecina Patricia Gerety (foto superior), que permitió que el viernes pasado la también chacabuquense Daiana Albornoz fuera encontrada en la Estación Retiro luego de cinco días de búsqueda.

“Leyó la nota, levantó la vista y la vio: la increíble cadena solidaria que permitió encontrar a Daiana”, expresa el título de la nota, en la que se señala que Albornoz había sido vista por última vez el lunes 15 pasado, cuando acompañaba a su hija de 10 años en el Hospital Garrahan.

“Desde ese lunes 15 de junio, frío y lluvioso, ya habían pasado cuatro días con sus noches sin saber nada la una de la otra. Daiana Albornoz, de 38 años, tiene una discapacidad intelectual y había desaparecido en plena ciudad de Buenos Aires. Luz, su hija de 10 años, internada en el Hospital Garrahan, había llorado toda esa semana. Les pedía a su abuela y a su tía -la mamá y la hermana de Daiana- que la encontraran”, agrega el artículo.

“La operación de mi sobrina le daba mucho miedo”

La familia se encontraba en Buenos Aires desde varias semanas antes, pues la niña necesita someterse a una operación compleja de columna.

“Daiana es como una nena, cree que todos son buenos. Por su condición, suele irse cuando se angustia mucho. Y la operación de mi sobrina le daba mucho miedo”, le había dicho a La Nación su hermana, Lorena, en una nota que se publicó ese mismo viernes por la tarde en el sitio web del diario.

Pocas horas después, a eso de las 18.00 del viernes, Patricia Gerety se encontraba en la Estación Retiro del San Martín esperando a su hija, con quien había pasado la semana, para venir ambas en tren a Chacabuco.

“Sentada en un banco, Patricia miraba su celular para distraerse mientras esperaba que su hija saliera de la facultad y se uniera a ella. En un momento, vio un posteo de Red Solidaria con un link a la nota sobre la desaparición de Daiana que este medio había publicado. La leyó con detenimiento. Repasó que el lunes 15, su madre la había visto a las 2 de la mañana durmiendo al pie de la cama de Luz. Que cuando despertó un par de horas después, ya no estaba más. Patricia también se enteró de que Daiana se escapa cada vez que siente una angustia muy grande. Que por su condición, sus nervios la llevan a tener esa respuesta”, expresa la nota.

“Levanté la vista y la vi entrar a la estación con un barbijo puesto”

“Terminé de leer la nota, levanté la vista y la vi entrar a la estación con un barbijo puesto. La reconocí al instante. Le sonreí y ella se vino a sentar al lado mío”, contó Patricia, que de inmediato comenzó a hablar con ella. “Recordaba lo que decía la nota: ‘Si la ven, no le digan que van a llamar a la policía porque se va a querer ir. Sólo charlen con ella mientras otra persona llama al 911’”, explica.

Con la excusa de ver si llegaba su hija, Patricia le pidió a Daiana que se quedara sentada y le cuidara sus bolsos. “Fui a la puerta donde está el personal de trenes, le pedí por favor que llamen al 911 porque la chica que estaba sentada conmigo era una chica perdida”, dice.

Patricia estaba desesperada porque no la entendían. Se acercó de nuevo a Daiana, que la miraba atenta y tranquila. Entonces, simulando calma, le empezó a pedir ayuda a otras personas. “En el lugar había mucha gente de Chacabuco, porque todos esperábamos viajar ese día. Dos vecinas se acercaron a ayudarme”, relata.

Una de ellas, llamada Agustina, fue a hablar con el personal de Trenes Argentinos para que llamaran a la policía. La otra, Guillermina, se comunicó con la Red Solidaria, desde la cual le pidieron que se quedaran con Daiana hasta que llegara la policía.

“Quería venirse conmigo a Chacabuco”

“Primero llegaron policías federales. Ellos se encargaron de cuidarla hasta que llegara la policía de la Ciudad. Daiana quería venirse conmigo a Chacabuco y yo le expliqué que su familia la estaba buscando y que la policía la iba a llevar con ellos. Ella me agradeció y me dijo su dirección para que fuera a visitarla”, dijo Patricia.

Ya en viaje a Chacabuco, la vecina recibió una llamada de la Policía de la Ciudad para preguntarle dónde la había encontrado y con quién había quedado. También recibió una llamada de José Bega, de la Red Solidaria Chacabuco, y de Martín Giovio, de la Red Solidaria nacional, que le agradeció por “haber levantado la mirada y transformar así la realidad de toda una familia y una ciudad”.

“Cuando vi a mi nena con la corona y los aparatos que le ponen en la cabeza y el cuerpito para arreglarle la columna, me quebré. Porque sé que a ella le duele. Después el médico me dijo que la operación es riesgosa y me dio miedo. Cuando tengo miedo a que le pase algo a mi nena o a las personas que quiero, sólo me voy. Me pierdo, no me importa lo que me pase a mí. No me importa”, le expresó Daiana a La Nación ese viernes, poco antes de reencontrarse con su hija, su madre y su hermana.

El reencuentro

“Ya de noche, pasadas las 20.00, se dio el reencuentro. Después de cuatro días sin saber nada la una de la otra, Daiana le dio un beso a su hija. Luz, desde su cama, en la sala de internación del hospital, le preguntó si estaba bien. Daiana le contestó que ‘ahora sí’. Y cuando su hermana y su madre la abrazaron, la angustia que sentían todas ellas desapareció”, prosigue la nota, que en su parte final expresa: “Tenemos que darle las gracias a muchas personas. Ahora estamos más tranquilas. Gracias. Daiana está bien, Luz está feliz, mi mamá también’, dice Lorena a La Nación, pasados unos días de ese viernes que terminó bien. Una cadena de voluntades lo hizo posible”.

Hace poco más de dos años, en mayo de 2024, Daiana había pasado por una situación similar y también fue buscada en Buenos Aires, donde, como ahora, fue encontrada por un vecino de Chacabuco, Martín Carnaghi.

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