OPINIÓN

“Las posturas extremas tienen techo”

El presidente del Bloque UCR-PRO, Ignacio Orsini, analizó el triunfo de Lula en Brasil.

El resultado en Brasil sorprendió. Nadie esperaba una remontada así después de la primera vuelta. Pero si uno mira los números, la explicación es clara: el oficialismo leyó el mensaje del 4 de octubre, movilizó a los suyos y fue a buscar el voto que le faltaba.

Creo que la primera vuelta fue una advertencia a Lula, un límite. El electorado le dijo que muchas cosas no venían bien. En la segunda vuelta, el límite se lo pusieron a Bolsonaro. Las posturas extremas tienen techo. El centro y los partidos de centroderecha que no acompañaron a Flávio en primera vuelta no encontraron motivos para hacerlo en el balotaje. Cuando se radicaliza el discurso, el votante moderado busca otra cosa, y eso pasa en Brasil y en cualquier lado.

Hay además un error que se repite en Argentina y que conviene desterrar: Lula no es el kirchnerismo. Estamos hablando de un dirigente que ganó cuatro elecciones presidenciales, que gobierna con un Banco Central independiente, con metas de inflación y con reglas fiscales. Las cuentas en Brasil cierran muchísimo más de lo que cerraron alguna vez con los gobiernos K. Compararlos es un error gravísimo, tanto para quienes simpatizan con el kirchnerismo y quieren colgarse de un triunfo ajeno, como para quienes atacan a Lula trazando un paralelismo que no existe.

Brasil es nuestro principal socio. Más allá de las simpatías, lo que nos importa es que a Brasil le vaya bien, porque cuando a Brasil le va bien, a la Argentina también.

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