Son días que no tienen explicación.
Familias que no encuentran consuelo.
Pero, sobre todo, pacientes sin contención, sin acompañamiento. Sin educación para identificar a quienes necesitan un abrazo.
Sin educación para acompañar a nuestros amigos, nuestros hijos, nuestros padres.
No sabemos cómo, pero tenemos que tener la iniciativa de poder —y de querer— escuchar, para aprender cómo abrazar, cómo contener.
Quienes padecemos estas enfermedades, porque eso es lo que son, sabemos que algunas veces tienen repercusión en el cuerpo, pero que la mayoría de las veces no se ven, no se notan, no se sienten. Se nos hacen imposibles todos los espacios: transitar la escuela, los vínculos, las aulas, hablar con nuestras familias. Todo se nos vuelve difícil, porque en todos los lugares faltan discusiones, falta nombrar, falta empatía, falta dar lugar a los procesos y entender que hacemos lo que podemos.
Nosotr@s, l@s pacientes, pedimos dejar de sentir tanto, dejar de sentir. La fuerza la sacamos por los demás, porque muchas veces ni siquiera seguimos por nosotros mismos. Algunos no toleran tanto dolor y toman decisiones terribles. Y lo sabemos, porque no sólo en Chacabuco, sino en todos lados, la salud mental es una epidemia que crece cada vez más. Se potenció durante la pandemia, pero la realidad es que son situaciones que se arrastran desde hace muchísimo tiempo y que no necesariamente sabemos qué nos generan ni desde cuándo nos afectan.
Hace años que paso de profesional en profesional. Particulares que no puedo pagar porque las consultas con psicólog@s parten desde 25 mil pesos, y las de psiquiatras desde 40 mil. Ni hablar de los medicamentos.
Los establecimientos públicos están sobrepoblados, con médicos que no dan abasto y pacientes que muchas veces son tratados con desprecio, o como simples números que hay que registrar. La atención en el hospital, lamentablemente, deja mucho que desear. Entiendo todas las situaciones y hasta creo ser más comprensiva de lo que debería, pero soy paciente y merezco un trato digno. Portadores de matrícula me han dicho que “no estaban para escucharme, sólo para recetar”, o que “podría aguantar una semana más”.
Desde el Centro de Salud Mental derivan al hospital o a las salitas, que también están sobrepasadas.
Necesitamos contención, espacios de escucha reales, y sentir que valemos aunque sea para alguien.
Particularmente me atiendo en la Asociación de Jubilados. Ya renunciaron tres psicólogas y la psiquiatra. Ahora, otra más.
¿A la deriva de quién quedamos?
¿Quiénes se hacen responsables?
Porque después leo muchos comentarios tildando de egoístas, desganados, vagos o faltos de voluntad a personas que no saben cómo pasan sus días, cómo los mantiene o estabiliza una medicación a la que se aferran como si no hubiera un mañana.
Nosotr@s, como pacientes, necesitamos sentirnos escuchados y acompañados. Necesitamos capacitaciones en las escuelas y también hacia los profesionales que nos atienden en todas las áreas.
Queremos vivir, pero no sabemos qué hacer si algún día nos falta la medicación o renuncian quienes nos atienden.
Perdí muchas cosas, vínculos que creía eternos. Me alejé, me fui sin explicar que no daba más, que mi cuerpo no soportaba más. Algunos se quedaron, me agarraron fuerte la mano y siguen conmigo.
Espero que algún día nos haga un clic en la cabeza.
Tengo 23 años y vivo con las ausencias de compañeros, amigos, amigos de amigos, familiares de amigos, que no aguantaron más. Que no sabían cómo hablar ni con quién, porque no querían sentirse juzgad@s.
¿Quién se tiene que matar para que hablemos de salud mental?
¿Quién más?
Lucia Perroni
Yo quisiera hablarles a esas personas que necesitan ser escuchadas o quizás necesiten de un abrazo alguien que esté dispuesto a cambiar su perspectiva de ver la vida y decirle que hay una salida y que juntos vamos a luchar para poder salir adelante soy creyente en Dios y somos una familia unida dispuesto a recibir al que necesite no estamos para acusar ni discriminar a nadie si para ayudar y aconsejar y brindar todo nuestro apoyo en lo que necesiten…
Que triste realidad, x Dios!!!! Chacabucooo una consideración a todo este relato!!! A ponerse las pilas en este tema, x favorrrr🙏🥲