Desde fines de la semana pasada no están funcionando las cabinas de cobro manual de peaje que hay a lo largo del tramo de la ruta 7 que se extiende entre Luján y el límite con la provincia de San Luis. En lo que respecta a nuestra región, eso se da en las estaciones que se encuentran en Villa Espil, partido de San Andrés de Giles, y en Saforcada, partido de Junín, donde los vehículos que no tienen tepepase pueden circular sin detenerse ni abonar tarifa. En Junín esa situación también se da en la estación de peaje de la ruta 188 que está en las cercanías de Agustín Roca.
Lo sucedido tiene que ver con que hace unos días se hizo cargo el nuevo concesionario de estas rutas, que en ambos casos es la unión de empresas integrada por Creditech SA y Plantel SA.
El diario La Verdad de Junín informó que en la estación de Agustín Roca alrededor de 40 personas se quedaron sin empleo, mientras que todavía no se informó oficialmente la cantidad de trabajadores afectados en Saforcada, aunque serían otros tantos. Actualmente, en ambas estaciones unas 10 personas continúan trabajando, y se espera que en los próximos días otras tantas sean reincorporadas.
Al menos cuatro supervisores por estación continúan trabajando bajo la nueva concesión y se aguarda la reincorporación de personal de maestranza, telefonía y obrador, entre otros. En tanto, el resto del personal ya fue despedido y percibió sus indemnizaciones, según las antigüedades y las funciones.
Por ahora, las cabinas permanecen cerradas y los vehículos que no tienen el telepase atraviesan los puntos de cobro sin detenerse y sin abonar tarifa.
Hasta el momento de la concesión, quien estaba a cargo de estas rutas era la empresa estatal Corredores Viales. Los contratos con los nuevos concesionarios tienen una duración de 20 años.