Coca Cola pidió un procedimiento preventivo de crisis para una de sus plantas

Está ubicada en la Ciudad, en el barrio de Nueva Pompeya. Trabajan allí unas 600 personas.

Por la difícil situación de sus ventas, la histórica embotelladora de Coca cola, la mejicana Femsa, presentó un pedido de Plan Preventivo de Crisis (PPC). Se trata de unaherramienta fijada, durante los años noventa, que permite a las compañías efectuar pagos indemnizatorios más reducidos y también aplicar suspensiones o despidos.

El pedido de FEMSA se encuentra en análisis y el Ministerio de Producción y Trabajo comenzó a avanzar en el tema.”En el día de hoy se desarrolló una primera reunión donde los representantes de Femsa expusieron la situación de la empresa. Puntualmente, marcaron dificultades en el funcionamiento de atención en la bodega de la planta y en el turno de una de las líneas de producto”, señalaron fuentes del Ministerio de Producción, que dirige Dante Sica.

Según las fuentes oficiales, este viernes se realizará un nuevo encuentro para analizar cuáles son las alternativas existentes y el camino a seguir”, explicaron.

Consultada sobre el tema, fuentes de Coca-Cola FEMSA Argentina señalaron que la empresa “está atravesando una etapa compleja debido a la desaceleración del consumo, lo que la ha colocado en la necesidad de readecuar su estructura de trabajo.

En ese contexto, la compañía presentó un procedimiento preventivo de crisis para su planta del barrio de Nueva Pompeya, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Dicho procedimiento seguirá el curso que establecen las normas aplicables”, señalaron.

En la planta de Pompeya (Alcorta) trabajan unas 600 personas. La firma tiene otra planta productiva (Esteban Echeverría) en Monte Grande. El PPC es exclusivamente para la planta de Pompeya, donde se estima que la empresa necesita recortar casi un 10% del personal.

Según el ministerio de Producción, de la reunión participó, por parte de los gremios, SUTIAGA, el sindicato de Aguas y Gaseosas, ya que los trabajadores involucrados se encuentran enmarcados en ese convenio.  No obstante, ayer, fue la rama de Aguas y Gaseosas del sindicato de Camioneros, quien se puso en estado de alerta y, por la tarde, emitió un comunicado: “La empresa multimillonaria Coca Cola Femsa pide a las empresas que la distribuyen, de manera cobarde y desleal, presentar un estado preventivo de crisis falso. El sindicato de camioneros ya venia reclamando insistentemente en contra del trabajo informal en negro, lo que generaba la disminución de 650 puestos laborales para compañeros de nuestro gremio”.

“Por tal motivo, la rama de aguas y gaseosas se declara en estado de alerta y movilización. En rechazo a esta medida que toma una de las empresas mas beneficiada por el Gobierno derechista actual, la federación de camioneros realizará un congreso nacional de trabajadores de la rama aguas y gaseosas”, consignó el gremio que lideran los Moyano.

El pedido de FEMSA se enmcarca en la recesión que impera en el mercado y en especial en el consumo masivo. Datos de la consultora Scentia, muestran que el rubro bebidas sin alcohol fue el que registró la mayor caída de ventas en enero, con una baja interanual de 14,1%. Y acumuló, en 2018, una caída del 9,9%.

El contexto económico también llevó a que otras empresas recurrieran al mecanismo del PPC. Un caso que resonó, en el último año, fue el de Carrefour, que a comienzos del 2018, llegó a un acuerdo con la Secretaría de Trabajo y con el Sindicato de Empleados de Comercio para poder llevar a cabo numerosas suspensiones y reducir los costos por indemnización. También FATE, el fabricante de neumáticos, que podría despedir hasta 400 empleados y la aerolínea Avianca Argentina, que busca dejar de pagar cargas sociales y negociar retiros voluntarios.

Fuente: Clarín