El motivo del reajuste es por un 50% de aumento del impuesto que tienen los combustibles que había quedado pendiente y por el incremento de la cotización del dólar.
El Gobierno decretó un ajuste en dos etapas, marzo y abril, en el impuesto a la emisión de dióxido de carbono en todos los productos y del adicional sobre gasoil. El traspaso al precio final del 50 por ciento de esos impuestos implicará un aumento de 0,43 pesos por litro de nafta y de 0,25 peso de gasoil.
Por el lado del gas, en las audiencias públicas, las empresas distribuidoras solicitaron aumentos de entre 32% y 35% en las tarifas, mientras que desde el Gobierno estimaban aumentos con un tope de 30 por ciento.