REFLEXIONES SOBRE EL MUNDO ACTUAL

“Si uno suma la inteligencia artificial y la catástrofe ambiental se da cuenta de que el planeta Tierra va a ser invivible en pocos años”

La frase pertenece al psiquiatra y psicoanalista Alfredo Grande, que dio una clase abierta organizada por la Asociación Civil Psicología para la Salud Mental de Chacabuco.

En el marco del 25° aniversario de la Asociación Civil Psicología Social para la Salud Mental de Chacabuco, el médico psiquiatra y psicoanalista Alfredo Grande encabezó una clase abierta en la que planteó un diagnóstico sobre la coyuntura política, el impacto de las tecnologías digitales y la disputa cultural contemporánea, a la que llama “guerra cognitiva”.

La clase se realizó el viernes último y estuvo precedida por una presentación de Graciela Olivera, que fue fundadora de la institución junto al proefsor Alfredo Moffatt, fallecido en julio de 2023.

Antes de la charla, Grande recordó sus primeras visitas a Chacabuco allá por comienzos de siglo. En este tiempo, contó, siguió trabajando en la psicología social y en su versión del psicoanálisis, al que denomina “psicoanálisis implicado”.

La “guerra cognitiva”

“También sigo buscando permanentemente la manera de enfrentar ciertas desgracias actuales, que es pensando, actuando, hablando con compañeros y compañeras y tratando de aportar un poquito en lo que hoy se llama la guerra cognitiva”, dijo el psiquiatra.

Luego explicó que la guerra cognitiva “es un término que va más allá de la batalla cultural” y se trata de algo “que hacen Trump y todos los imperios en cuanto a imponer sentidos, como si fueran normales y naturales, cuando son absolutamente impuestos”.

“Por ejemplo -siguió-, parte de la guerra cognitiva es considerar a un genocidio como un conflicto, cuando es un genocidio, ni siquiera es una guerra, es una masacre. La guerra cognitiva es la que nos hace pensar cosas que van en contra nuestra, como si fueran normales. En algún momento, el periodista Verbitsky acuñó el término de ‘pobres contra pobres’. Para un pobre es habitual y normal enfrentar a otro pobre, porque, como parte de la guerra cognitiva, no está en su cabeza enfrentar a un rico. Y así estamos”.

Ante esto, dijo Grande, “hay que hacer la guerra cognitiva en sentido opuesto”. Y dio otro ejemplo: “Las llamadas redes sociales son lo menos social que hay. En realidad, las redes sociales son el barrio, la comunidad, lo cooperativo. En cambio, las otras son redes digitales que están manejadas por una persona o por dos, y no tienen nada de social. Lamentablemente, estamos en un momento en el que lo digital está reemplazando a lo no digital. Concretamente, robots contra personas”.

“La robotización de la vida es masacrar la vida”

“La robotización de la vida es masacrar la vida -prosiguió-. Sin embargo, muchos defienden la inteligencia artificial y cuando uno ve quiénes son los que la defienden se da cuenta del peligro que representa. Si uno hace la sumatoria entre inteligencia artificial y catástrofe ambiental se da cuenta de que el planeta Tierra va a ser invivible en pocos años. Algunos dicen que ya es invivible. Lamentablemente, algunos, incluyendo al Presidente, al que no llamo ‘nuestro Presidente’, porque mío no es, niega el cambio climático. Entonces, estamos en un problema, porque es imposible solucionar un problema que uno no conozca cuál es, y mucho menos si lo niega. Esta es la medicina más básica, o sea, el peor médico es el que niega la enfermedad”.

Grande afirmó que la hoy llamada “revolución tecnológica” no es lo mismo que la Revolución Industrial. “Primero -dijo-, porque es una contrarrevolución. La prueba son los millones de personas en el mundo que van a morir en los próximos tres años, sobre lo cual la profecía más benigna habla de que van a ser 2.000 millones que van a morir de distintas cosas”.

“Tenemos temas grandes, como el de los inmigrantes, o el de un imperio que, como el Imperio Romano, quiere decidir sobre el destino del mundo. El Imperio Romano cayó, este seguramente también. Igual, sobre esto me acuerdo una frase de Fidel Castro muy inteligente, como era él, que decía que el capitalismo va a caer, pero el tema es no caer antes que el capitalismo. En este momento, la inteligencia artificial viene a reemplazar a la gente, no a ayudarla. He leído que dicen que gracias a la inteligencia artificial va a haber más tiempo libre, pero, ¿para qué le sirve a un jubilado el tiempo libre si no tiene un recurso para utlizarlo? Es dilatar la muerte”, expresó.

“El Presidente actual es efecto, no causa”

Grande reflexionó luego sobre por qué la Argentina tiene un presidente como Javier Milei.

“Creo que el Presidente actual es efecto, no causa -expresó-. Es efecto de varios errores, algunos no forzados, como se dice, el famoso tiro en los pies, y otros que quizás no lo sean. Yo creo que Milei es una marca, es una marca de un proyecto social, político y económico, y si no es él será otro. Estoy convencidisimo que muchos que se dicen opositores plantean un mileísmo prolijo y educado, menos gracioso inclusive. Milei no es gracioso porque no le da, pero reivindica a Menem, que por lo menos era gracioso, pero era lo mismo e hizo las mismas barbaridades. Ahora, no bastó con Menem ni con la dictadura y ahora tenemos a este presidente. Espero que haya reacción, lo dudo, pero por lo menos la deseo. Por lo que se ve es muy tibia”.

Finalmente, el psiquiatra destacó la labor que desarrolla la Asociación de Psicología Social de Chacabuco.

“Aunque no parezca, esta es una batalla a favor de la guerra cognitiva de la gente. Muchas veces se habla de manera despreciativa del término gente. Yo creo que hay que revalorizarlo, porque si no es la gente son los robots”, concluyó.

“No llamamos salud mental a lo que es una catástrofe general”

Por su parte, Graciela Olivera expresó que el año pasado comenzaron las actividades conmemorativas del 25° aniversario de la Asociación, ya que el primer encuentro que organizó la institución, un encuentro sobre primeros auxilios psicológicos que tuvo la presencia de Moffatt, se llevó a cabo en el año 2000.

Al año siguiente se realizaron distintos talleres en los que estuvieron presentes, además de Moffatt, Vicente Zito Lema y Alfredo Grande.

“A nosotros nos interesa mucho difundir lo que Alfredo Grande hace porque él también le discute a las palabras y al modo como se nombra, por ejemplo, a la gente o a la salud mental. Nosotros tenemos un nombre que nos pusimos hace 25 años, pero no llamamos salud mental a lo que es una catástrofe general. No es que a alguien repentinamente le pasó algo y quedó afectado mentalmente, sino que hay condiciones que crean la situación concreta de existencia de las personas”, finalizó, además de anunciar que en los próximos meses Grande volverá a Chacabuco para presentar un unipersonal.

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