“Profe, yo a veces llego a mi casa me baño y me acuesto, sin cenar”

Esta fue la frase de uno de los chicos que practica fútbol en el Club Rivadavia que conmovió a los profes y los motivó a crear el merendero hace poco más de un año. Conoce los detalles de esta historia de trabajo y solidaridad por los más chicos.

Sabemos que los clubes de barrio siempre cumplen una función social muy importante, pero en este último tiempo, muchos chicos están necesitando cada vez más ayuda en este tipo de ámbito. Es así, que en varios clubes de nuestra ciudad, funcionan merenderos, que en la mayoría de los casos subsisten gracias al apoyo de la gente, de las mismas personas del club y de sus dirigentes.

En este caso queremos contar la historia del merendero del Club Rivadavia, el cual funciona hace poco más de un año y que hoy en día le provee la merienda a unos 80 chicos, los días lunes, martes, jueves y viernes, ya sea  a chicos que asisten al club a practicar deporte o vecinos del barrio.

En esta entrevista dialogamos con Kevin Inclan, encargado del merendero del Club Rivadavia, quien nos comentaba lo siguiente:

CHER: ¿Cuándo y por qué surgió la idea de crear este merendero?

KEVIN INCLAN: Nosotros arrancamos con esta idea el 22 de septiembre del año pasado. Al principio se dio como una especie de broma cuando un día estábamos entrenando con los nenes de fútbol y a uno de los chicos en un momento a modo de broma le dijimos que tenía que tomar más sopa porque le faltaba fuerza para levantar la pelota en los tiros libres y el en ese momento nos respondió: “Profe yo a veces cuando llego a mi casa me baño y me acuesto, sin cenar”. A nosotros esa respuesta nos pegó mucho. A partir de ahí, nos juntamos con el otro profe para charlar y ver que podíamos hacer con este tipo de situaciones. En realidad siempre tuvimos alguna intención de crear el merendero, habíamos tenido en algún momento apoyo de la gente cercana al club para colaborar en los casos de inundación, con ropa, colchones, artículos de limpieza. También organizamos el año pasado una movida para colaborar con la inundación grande que hubo en Salta y eso estuvo muy bueno.

Con el tema del merendero, yo en ese momento, (septiembre 2017), estaba como profe de la cuarta y nos juntamos con los demás profes y les planteamos la idea, a la cual todos se quisieron sumar. Después se lo planteamos a Cristian Figueroa, presidente del Club y él nos dio el aval para arrancar

CHER: ¿Cómo fue organizar todo en un primer momento y conseguir los recursos?

K.I: En un principio juntamos un poco de plata entre los profes para comprar tasas, vasos, conseguimos una olla. Entre todos llevábamos masitas, leche, las mujeres de los chicos nos prepararon algunas tortas. Primero lo empezamos a hacer los días lunes y viernes.

CHER: ¿Cómo fue ese primer día?

K.I: Fue una alegría enorme ver como los chicos se divertían y se iban contentos a sus casas. Entonces le empezamos a poner muchas más ganas. En principio éramos como 15 colaboradores y teníamos alrededor de 40 chicos que venían al merendero, después, con el tiempo se fueron agregando muchos más y le sumamos más días al merendero. Pasamos a funcionar los lunes, martes, jueves y viernes. Hoy en día tenemos alrededor de 80 chicos.

CHER: ¿El merendero se lleva a cabo dentro de las instalaciones del Club?

K.I: Cuando arrancamos le dábamos la merienda a los chicos en los vestuarios, pero con el tiempo el lugar nos fue quedando chico y ahí fue donde logramos hacer la cantina, un lugar mucho más amplio y con mejores comodidades.

CHER: ¿Cómo consiguen hoy por hoy los recursos para el merendero?

K.I: La mayoría de las cosas son por donaciones de la gente que se acerca, de los mismos jugadores, de la comisión y algunos vecinos que se acercan a colaborar. Hoy en día los que estamos trabajando somos Mariana Bustos que es tesorera del Club, Valeria Cataldo, vecina del Club, que se sumó y que va todos los viernes a darnos una mano, Cecilia Figueroa, hermana del presidente del Club, y estoy yo. Tenemos el aporte de la panadería “El buen gusto” que desde el primer día nos ayudan con facturas, de Red Solidaria Chacabuco y de Fernando Papadá, que todos los jueves se acerca con tortas. Después, la gente que nos conoce, siempre se acerca y nos traen leche, galletitas y ese tipo de cosas.

También nos pasó que algunos padres de chicos que por ahí están mejor económicamente, se hayan acercado o con los propios chicos hayan mandado masitas, azúcar, leche, té y bueno con eso tratamos de subsistir.

Por otro lado, Kevin nos contó que lo que en este momento más necesita la cantina donde se encuentra  el merendero, es terminar con la construcción de la cocina, un pilar clave para seguir con el funcionamiento del merendero.

Además del merendero en el Club Rivadavia, existen otros en el Club San Martín al cual asisten entre 15 y 25 chicos, otro en el Club Argentino, también con una cantidad cercana a los 20 niños y en el Club River, donde hace muy poco se formó el “Taller de Valores”, que también cumple la función de merendero y al cual asisten unos 25 chicos.

Pedimos a todos los que se quieran sumar y colaborar con estas iniciativas, se acerquen a los clubes que siempre necesitan una mano de los vecinos para poder seguir desarrollando estas actividades.

Para colaborar con el merendero del Club Rivadavia se pueden acercar a las instalaciones o bien al teléfono 2352-507198 (Kevin Inclan) o a través de Facebook como Merendero Rivadavia.

Imágenes Merendero Rivadavia:

Imágenes “Taller de valores” y merendero Club River:

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