El meteorólogo Marcelo Speranza afirmó que el fenómeno climático conocido como El Niño ya se encuentra entre nosotros, por lo que para nuestra región bonaerense y varias provincias argentinas cabe esperar un invierno con más lluvias y temperaturas mayores a lo normal. Lo que resta saber es si coinciden una serie de factores que harían que la primavera y el verano tengan aún más precipitaciones, lo que podría provocar inundaciones.
Speranza se graduó como meteorólogo hace más de 35 años y desde aquellos tiempos brinda informes sobre el tema en medios de Chivilcoy y otras ciudades. Además, fue columnista de Radio Rivadavia. Actualmente brinda charlas sobre perspectivas climáticas, sigue haciendo sus informes en distintos medios de la región y tiene un sitio llamado El Tiempo en Chivilcoy.
Consultado por Chacabuco en Red, Speranza (foto) afirmó que “ya se fue La Niña y llegó El Niño”, un fenómeno que generalmente hace que en provincias como Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes y el norte y noroeste de Buenos Aires se incrementen las precipitaciones.
“El Niño puede ser de fuerte intensidad”
“Ahora bien, para este año en particular hay un alerta que dio el martes la Organización Meteorológica Mundial. ¿Por qué? Porque El Niño podría ser de fuerte intensidad”, dijo, además de asegurar que este fenómeno “ya es un hecho y está instalado en todo el océano Pacífico ecuatorial, con temperaturas de hasta 2 grados por encima de lo normal frente a las costas de Perú”.
“De hecho -siguió-, el océano ya está 5 centímetros más alto, porque cuando se calienta, el agua se dilata y crece. Además, por debajo del océano Pacífico hay anomalías de hasta 7 grados. O sea, hay una gran bolsa de agua caliente que va a ir emergiendo en las próximas semanas y meses y eso irá fortaleciendo al Niño”.
A esto, explicó, se suma algo que ya venía sucediendo, pero que en este año en particular se dará con mayor expresión, y es que la temperatura del planeta “es la más alta jamás registrada”. Lo mismo sucede con las temperaturas promedio de los océanos.
“Más lluvioso que lo normal”
“Habiendo temperaturas más altas del aire y los océanos, lo que hace El Niño al aparecer es adicionar más combustible a la atmósfera. Entonces, tenemos tres factores que van a estar caminando a la vez, los cuales van a facilitar el despliegue de El Niño, que altera el clima en todo el planeta, en algunos lugares provocando sequía y en otros, como las partes del país que mencioné, incrementando el caudal de lluvias. Por eso, se espera que este año sea particularmente más lluvioso que lo normal”, prosiguió.

Igualmente, el meteorólogo planteó que hay otros dos factores que podrían moderar o fortalecer los efectos de El Niño sobre la Argentina. ¿Cuáles son? Los océanos Índico y Atlántico.
“El Índico tiene dos fases: positiva y negativa. Cuando pasa a fase positiva, que es conocida como Niño Indio, genera un mayor caudal de precipitaciones. Y el martes la Organización Meteorológica Mundial dijo que desde la próxima primavera va a aparecer una fase positiva del océano Índico. Por lo tanto, tenemos otro factor que se fusionaría con los tres anteriores, generando aún más energía en la atmósfera para que cuando estemos en primavera y verano las tormentas sean más activas y severas en cuanto a lluvias, viento y granizo. Lo que falta ver es qué pasa con el océano Atlántico, porque si estuviera frío puede moderar un poco todo esto que mencioné. Ahora bien, si se vuelve a calentar sería una noticia negativa, especialmente para toda la zona agrícola ganadera. Salvo en las zonas que son muy bajas, El Niño siempre trae buenas cosechas, porque hay buenas lluvias, pero este año es muy particular por todos esos mecanismos planetarios que parece que se van acoplando, como si fueran una alineación de planetas, para tener una primavera y verano que podrían ser bastante violentas con respecto a las lluvias y tormentas.
“El invierno se viene más cálido”
-¿Y qué se espera para este invierno?
-Estamos con algo bastante particular y anómalo que es un bloqueo que ya lleva tres semanas y trajo, alrededor del 6 de mayo, temperaturas que en el caso de Chacabuco llegaron a los 30 grados. Luego vino la famosa ciclogénesis que afectó a la costa atlántica y después tuvimos un período de 10 días de mayo en los que hubo heladas y temperaturas debajo de lo normal. Ese fue el primer bloqueo. El segundo bloqueo empezó hace unos diez días, y está caracterizado por nieblas, nubes, humedad y en estos días tenemos temperaturas de 20 grados, y no se ve que esto vaya a cambiar rápidamente. Así que el invierno se viene más cálido de lo normal. No quiere decir que vamos a tener un invierno con calor, sino que va a tener pocas heladas y las temperaturas van a estar por encima de los valores promedio de junio y julio.
-¿Y vamos a tener un invierno con un poco más de lluvias?
-Sí. Una vez que se rompa este bloqueo, a medida que pasen las semanas iremos viendo el despliegue de El Niño. Hasta ahora, El Niño comenzó despacito a conectarse con la atmósfera y cuando se conecte en el Pacífico comenzarán a generarse tormentas, que cuando llueve liberan energía y esos ríos de vapor le pegan al centro de Chile, donde va a empezar a llover más, y después de atravesar la Cordillera van a generar sistemas precipitantes cada vez más seguido. Así que va a ser un invierno más húmedo y menos frío de lo normal, lo que no quita que tengamos períodos de algunos días con frío intenso en los que pueda nevar en sectores de la provincia de Buenos Aires donde no suele ocurrir. Esto es porque a partir de ahora la atmósfera del planeta se convierte en un verdadero caos. ¿Cuánto dura esto? Puede ser de ocho meses a un año, y así estaremos a medida que se acerque la primavera y El Niño se consolide. Igualmente, hay que esperar a ver qué puede pasar con los océanos Índico y Atlántico para tener una idea de cómo pueden darse las precipitaciones y las inundaciones que pueda generar el fenómeno de El Niño.
-En estos días ya hay lluvias en la provincia de Buenos Aires.
-Si, en la zona de Daireaux, Bolívar y Olavarría llovió desde el miércoles a la noche. Hablo de una zona en la que el promedio de lluvias de junio es de 50 milímetros, y hasta el jueves a la tarde llevaban 40. Después, en la zona de Chacabuco y Chivilcoy se espera mucha inestabilidad para estos días, pero las lluvias podrían concentrarse más entre domingo y lunes, cuando se va a formar un centro de baja presión.
“Una luz amarilla de precaución encendida”
-Con estos datos y probabilidades de lo que puede pasar en los próximos meses, ¿qué medidas puede tomar el sector rural?
-El Niño es una buena noticia, porque es señal de lluvias y generalmente las cosechas son buenas. Ahora, lo que tienen que ir monitoreando los productores es qué pasa con los efectos regionales. Que El Niño sea fuerte no significa que nosotros vamos a tener excesos de lluvias que puedan provocar problemas. El tema es qué va a pasar con los océanos Atlántico e Índico. Si esos dos océanos se unen con El Niño, ahí habrá que tomar precauciones en el ámbito agropecuario. Entonces, si hay ganado hay que sacarlo de sectores que se sabe que se inundan. Igual, hay tiempo para eso. Esto no es para asustar a nadie, es historia, porque sabemos cuándo estuvieron los Niños más intensos sobre nuestro país y qué consecuencias generaron. Ahora, los avances de la ciencia y muchos datos que tenemos con anticipación nos permiten ver que hay una luz amarilla de precaución encendida y a comienzos de julio estaremos bien seguros de la intensidad que tendrá El Niño. Estos datos que doy son probabilísticos. Lo que sabemos es que lluvias vamos a tener, algún exceso también, y dentro de 30 o 60 días sabremos si esos excesos se volverán un problema.