Una situación completamente inusual sorprendió a los vecinos de Chivilcoy el pasado domingo cuando un ejemplar de aguará guazú —una especie catalogada como amenazada y de aspecto similar a un zorro grande con patas largas— comenzó a correr por las calles céntricas de la ciudad. El avistamiento encendió de inmediato las alarmas de la comunidad y de las autoridades locales, dado el peligro que el entorno urbano representa para la fauna silvestre.
El animal generó un fuerte impacto visual y momentos de tensión mientras intentaba resguardarse en medio del asfalto. Durante su errático escape por la ciudad, el ejemplar llegó a ser atropellado por una camioneta, un hecho que causó gran preocupación entre los presentes.
Sin embargo, tras el impacto, un equipo interdisciplinario activó de inmediato los protocolos de rescate. En un procedimiento que demandó más de cuatro horas de intenso y cuidadoso trabajo coordinado, los especialistas lograron contener al animal garantizando su bienestar y minimizando sus niveles de estrés.
Una vez bajo resguardo, el aguará guazú fue sometido a una revisión veterinaria exhaustiva. Afortunadamente, los profesionales constataron que, a pesar de haber sido embestido por el vehículo, no presentaba heridas de consideración y su estado general de salud era óptimo.
Finalmente, con el alta médica y la certeza de que se encontraba fuera de peligro, las autoridades dispusieron su traslado inmediato para preservarlo de la civilización. El operativo culminó de manera exitosa cuando el exótico animal fue liberado en una zona de monte completamente alejada del casco urbano, donde ya se encuentra a salvo y en un ambiente seguro adecuado para su supervivencia.
Fuente y foto: La Razón.