Es esa receta simple, criolla y económica que pasa de generación en generación. Pero, aunque parece fácil, tiene sus secretos para que queden suaves y no pesadas. En Chacabuco en Red, salimos a preguntar a las que saben y te traemos la guía definitiva para que te luzcas.
Los Ingredientes (Lo que necesitás tener a mano):
- 500g de harina 000 (o leudante si las querés muy esponjosas).
- 100g de grasa de vaca (o cerdo), derretida y tibia. Este es el secreto de la abuela.
- 1 taza (aprox.) de agua tibia.
- 1 cucharadita de sal fina.
- Grasa o aceite neutro para freír (abundante).
- Azúcar (opcional, para espolvorear al final).
Paso a Paso: El ritual en la cocina
- La Corona de Harina: En un bol grande o directamente sobre la mesada limpia, hacé una corona con la harina. En el centro, poné la grasa derretida tibia y la sal disuelta en un poco del agua tibia.
- Amasado con Cariño: Empezá a integrar desde el centro hacia afuera, sumando el resto del agua de a poco. Tenés que lograr una masa tierna, lisa y que no se pegue en las manos. Amasala unos 5 o 10 minutos con ganas.
- El Descanso Fundamental: Acá muchos fallan. Tapá la masa con un paño limpio y dejala descansar mínimo 30 minutos a temperatura ambiente. Si es una hora, mejor. Esto relaja el gluten y hace que sean tiernas.

Formar y el Agujerito: Dividí la masa en bollitos (del tamaño de una pelota de golf) y estiralos con palote (o con los dedos, a lo “guapo”) dejando un grosor de medio centímetro. Hacé siempre el tajito o agujerito en el centro. ¿Por qué? Para que no se inflen mucho en el centro y se cocinen parejo.
La Fritura Perfecta: Calentá abundante grasa o aceite en una sartén profunda o paila de hierro. La temperatura es clave: si está fría, la tortafrita absorbe grasa; si está muy caliente, se quema por fuera y queda cruda por dentro. Probá con un pedacito de masa: tiene que subir enseguida burbujeando.
¡A la Mesa!: Freí de a una o dos, dándolas vuelta cuando estén doradas. Sacalas y ponelas sobre papel absorbente. Si sos del “team dulce”, espolvorealas con azúcar inmediatamente, mientras están calientes.

Ya tenés la receta y los trucos. Ahora, no hay excusas. Si está lloviendo en Chacabuco, el plan es uno solo: mates y una buena fuente de tortafritas. ¡Que las disfrutes, vecino!