Para el economista Roberto Feletti, Áxel Kicillof será el próximo presidente de los argentinos, debido a que “una vez más, el modelo neoliberal entró en crisis” y porque como gobernador ha demostrado que puede “administrar la abundancia” y manejar “la escasez”. También habló de un próximo segundo semestre difícil y advirtió sobre una posibilidad de “agotamiento del sistema político argentino”.
Feletti vino este sábado a Chacabuco invitado por el espacio Unidad para la Victoria. En la sede de esa agrupación brindó una charla en la que habló de la situación política, social y económica de la Argentina y presentó su primer libro, que se titula “De Macri a Milei, el país inviable de las elites argentinas”.
El economista tiene una extensa trayectoria en la función pública, habiendo sido vicepresidente del Banco Nación entre 2006 y 2009, viceministro de economía nacional de 2009 a 2011 y diputado entre 2011 y 2015. Más adelante, entre 2021 y 2022, durante el gobierno de Alberto Fernández y el Frente de Todos, fue secretario de Comercio Interior y actualmente es secretario de administración del Senado de la Provincia.
Antes de la charla que dio en Chacabuco, brindó una conferencia de prensa acompañado por los concejales Rosana Chielli y Tomás Domínguez y el exintendente y exministro Julián Domínguez. “Roberto es, sobre todo, un economista y un pensador de la política argentina, además de uno de los hombres más lúcidos que tenemos en nuestras filas”, dijo este último al presentarlo.
“Un gobierno que encontró severos límites”
“Creo que hay que apostar al pensamiento de más largo plazo”, expresó a su turno Feletti, al referirse a las razones por las que se decidió a publicar su primer libro. Acerca de la obra, dijo que se trata de un ensayo integrado por “muchos artículos y reflexiones” que tiene como objetivo aportar a “crear un pensamiento nacional y recuperar el que existe”.
En relación al título del texto, el economista dijo que el viaje “de Macri a Milei” tuvo como “escala intermedia” el gobierno de Alberto Fernández, del que fue secretario de Comercio Interior durante algo más de un año. En su opinión, ese gobierno mostró que tenía “profundos límites” para “reestructurar el saldo pesado” que había dejado Macri a partir de su endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional.
“Fue un gobierno de coalición peronista en el que convergimos todos los que creemos en el movimiento nacional, pero encontró severos límites y le costó juntar la fuerza para quebrarlos. Ojo, el gobierno del Frente de Todos también tuvo muchas cosas positivas, porque podría haberse dado un escenario de catástrofe mucho peor, pero también se reveló que por primera vez un gobierno peronista no pudo, si bien no lo empeoró, recuperar la política de ingresos y el salario del trabajador. Eso terminó en esta persona que tenemos hoy de presidente”, manifestó.
“Mientras Cristina está presa, Macri está libre”
Para Feletti, en la Argentina “hay un antes y un después de Macri”, y acerca de esto dijo: “Es difícil pensar, y esto tiene que ver con los límites del movimiento nacional y popular, cómo un presidente llega, endeuda al país descomunalmente y mientras Cristina está presa él está libre”.
El economista comparó esto con lo sucedido en Brasil, donde, afirmó, Bolsonaro llegó al gobierno diciendo que iba a “privatizar Petrobras”, a “abrir la economía” e “integrar Brasil al mundo” y no sólo que “no pudo hacer nada”, sino que hoy “está preso”. En cambio, en la Argentina eso no pasó.

“Es difícil imaginarse cómo un gobierno como el de Macri tomó 110.000 millones de dólares frescos y no quedó nada. Eso es un problema. Y el problema del gobierno del Frente de Todos es que no pudo abordar esa situación de lleno, y eso terminó en una situación de tensión con la llegada del gobierno actual, que parece una cosa atroz y, en definitiva termina siendo una continuación de Macri y expresa también los límites del gobierno nacional y popular, y nos debe servir a todos para reflexionar”, expresó.
Continuando con las comparaciones de la Argentina con Brasil, el economista consideró que en nuestro país existe “un problema muy grave” con su clase empresaria o burguesa. En ese sentido, dijo que la burguesía argentina “no pudo dar ni un siglo de política industrial continuada”, como Brasil, ni 30 años de estabilidad “como la burguesía chilena”.
“Además, a los que hemos tenido que viajar a Brasil, muchas veces por trabajo, es muy difícil encontrar en San Pablo algo que no diga ‘made in Brasil’, y trágicamente también es muy difícil que en la vida cotidiana de los sectores más acomodados de Buenos Aires se encuentre algo que diga ‘made in Argentina’. Esa es la burguesía argentina”, dijo.
“La Argentina no se estabiliza desde el equilibrio de las cuentas públicas”
Con respecto a cómo debería ser una salida económica en la Argentina actual, Feletti señaló que Milei instaló “astutamente” la idea de que “lo fundamental es el equilibrio fiscal”.
“El ejemplo palmario de que eso es mentira es el propio Milei, que pasó la motosierra por todos lados y no estabiliza. La Argentina no se estabiliza desde el equilibrio de las cuentas públicas. No quiere decir que no haya que tener una política fiscal sensata. Lo que digo es que el límite que hay que romper es que para que Argentina se estabilice necesita equilibrio de las cuentas externas, en su comercio exterior, un programa financiero sustentable y, fundamentalmente, dólares en el Banco Central. El límite que hay que romper es que nosotros necesitamos poder tener un volúmen de dólares de reservas en el Banco Central que tengan relación con el tamaño de la economía argentina”, dijo, y agregó que teniendo en cuenta que países de la región, como Brasil, tienen reservas por 350.000 millones de dólares, la Argentina debería tener alrededor de 100.000 millones, y apenas tiene 40.000.
Luego consideró que Áxel Kicillof debería encabezar el proceso de recuperación del “movimiento nacional y popular”.
“Hablo por mí: creo objetivamente que Kicillof va a ser presidente de los argentinos porque, una vez más, el modelo neoliberal entró en crisis, y del mismo modo en que entra siempre. Más temprano o más tarde, la fuga de capitales, la valorización financiera, la desindustrialización y el desempleo son incompatibles con la democracia. Y ojo con el sistema político argentino, que puede no reelegir, y vamos a tener el tercer presidente de un solo mandato. Ojo con el agotamiento del sistema político argentino, y que esta lógica pendular y está lógica de fuga de capitales no empiece a cobrarse en términos de institucionalidad”, manifestó.
“Dicho esto -siguió-, creo que si nosotros no somos capaces, en un contexto de hegemonía mundial, de tensiones como las que existen, concretamente de guerra, de administrar nuestro comercio exterior, de orientar un proceso de integración virtuosa y de tener una base industrial para un país urbano como este, estamos en problemas serios”.

Acerca de esto, Feletti señaló que si se toman las “experiencias peronistas de largo plazo” de los últimos tiempos, o sea los 10 años de Carlos Menem y los 12 de Néstor y Cristina Kirchner, en ambos casos hubo “muchas reservas en el Banco Central”, Menem por las privatizaciones y los Kirchner por los precios internacionales y “un programa financiero sustentable”.
“Su propia trampa de recesión o devaluación”
Con respecto a la actualidad del gobierno de Milei, el economista consideró que se encuentra “entrampado en su propia trampa de recesión o devaluación”. Esto significa que “sale reactivando con un salto cambiario”, lo cual traería aparejado un aumento de la inflación y un deterioro mayor de los ingresos, o “mantiene este proceso recesivo” que se expresa en pérdida de puestos de trabajo, de ingresos y deterioro de la calidad de vida de las familias.
“Eso se va a agudizar en el segundo semestre del año. En todos los gobiernos pasa, por una cuestión estacional, que la Argentina en el segundo semestre debe tener un repunte económico. Es decir, el ciclo económico argentino es inverso a la oferta de divisas: el sector agropecuario oferta las divisas de la cosecha en el primer semestre del año. Ahí es cuando, normalmente, la capacidad de consumo está más estrangulada, porque el trabajador viene de gastar en las fiestas, en las vacaciones, en marzo empiezan las clases y todavía no negoció las paritarias”.
“Después, en junio viene la recomposición salarial, el medio aguinaldo, las vacaciones de invierno y la economía empieza a levantar, y después llega la primavera, la gente se quiere ver mejor, la economía sube y llega a las fiestas de fin de año con la gente consumiendo. Ese es el ciclo normal. Ahora, en el segundo semestre las divisas del sector agropecuario ya se agotaron y es cuando empieza la demanda de las empresas. Por eso, un buen presidente del Banco Central tiene que atesorar en el primer semestre para gastar en el segundo. Esa es, más o menos, la realidad de la Argentina. Este escenario del segundo semestre de 2026, donde además habrá cierta emocionalidad por el Mundial, yo creo que va a ser muy difícil, porque no se va a verificar este repunte de la economía, y algunas empresas van a demandar dólares y no va a haber. Si ellos reciben apoyo de Estados Unidos, puede ser que atenúen esto”, completó.
Luego, en relación a temas internacionales, Feletti cuestionó el acercamiento de Milei con Israel.
“Creo que de los 195 países que están reconocidos internacionalmente no hay un mandatario que se haya ido a abrazar con el primer ministro de Israel, Netanyahu. Eso muestra una foto horrenda para la Argentina y está a contramano de su historia diplomática de neutralidad, no alineamiento y respeto por los asuntos internos de otros países”, expresó.
Por otra parte, se preguntó “cuál es la política de integración que podemos tener con Estados Unidos, cuando son economías competitivas”.
“El emergente claro del peronismo”
Finalmente, Feletti volvió a referirse a Kicillof, al que consideró como “el emergente más claro del peronismo”.
“Además, tiene dos atributos: supo administrar la abundancia, en el gobierno del Frente de Todos, cuando tuvo disponibilidad de recursos, y hasta ahora sigue manejando la escasez”, concluyó.