RECUERDOS

Entre la libreta de fiado y el afecto del barrio: los vecinos recordaron a sus almaceneros históricos en su día

Día del Almacenero.

Cada 16 de septiembre se celebra en la Argentina el Día del Almacenero, una fecha establecida por entidades representativas del sector con el objetivo de reconocer la labor de los almaceneros y su aporte a la comunidad.

Los almaceneros, más allá de abastecer de alimentos y productos esenciales a las familias, se transformaron en un pilar indispensable para la vida social, el encuentro y la economía cotidiana de cada barrio.

Para conmemorar esta jornada, desde Chacabuco en Red lanzamos una consigna en nuestras redes sociales preguntándole a la comunidad si recordaban al almacenero de su infancia y qué comercios marcaron su vida. La respuesta de los vecinos fue masiva, cargada de emotividad, nostalgia y una lluvia de nombres que repasaron las esquinas emblemáticas de la ciudad y las localidades vecinas.

El recuerdo vivo en la voz de los vecinos

Los testimonios rescataron una época caracterizada por el trato personalizado, la venta fraccionada y la emblemática libreta de fiado, donde la palabra empeñada valía más que cualquier documento:

— Luciano Dorazio: “Alberto Fá. Barrio la estación. Te anotaba lo que comprabas en una libreta y pagabas por mes. ¡Otros tiempos!”

— Erminia Rosa Gioia: “El almacén de Lucho Morra. Calle Coronel Suárez y Rivadavia, gente maravillosa. Sí, en esa época había libreta y se pagaba por mes cuando se cobraba el sueldo. Hermosos recuerdos, me crié casi ahí.”

— Mary Spataro: “Yo tuve y atendía un almacén en 1960, tenía 17 años, era de mi suegro Bichi Spataro y tenía la carnicería al lado atendida por Alcides Viciconti en Elguea Román… ¡Tiempos de vender sueltos y libreta!”

— Monica Pierri: “El almacenero de mi barrio de la plaza Belgrano era René Fernández, que daba fiado, pagando cuando se cobraba el mes y la mercadería se anotaba en una libreta.”

— José Cordoba: “El almacén de Passarella, calle Ituzaingó al lado de la vía, todos los días me regalaba caramelos, otros tiempos.”

— Liliana E. De Bello: “Sí, Fero Palmentieri (esquina de 9 de Julio y Mendoza). Tenía todo lo que buscabas y la atención era excelente. ¡Feliz día para todos!”

— Beatriz Pederzoli: “El almacén de Centurión en la calle Catamarca; Zlatar, que aún está en la esquina de Tucumán y Rdo. de Escalada (foto de portada). En el campo el almacén de Galante, donde también se hacían bailes que organizaban las cooperadoras de las escuelas rurales de la zona.”

— Graciela Lujan Gadan: “Cuando vine a Chacabuco le comprábamos a don Morón en calle Cervantes. Y hasta la actualidad, el almacén de Centurión-Moglia en Entre Ríos y La Plata.”

— Mirta Paez: “Almacén La Providencia, de don Celeste Tamburelli (hace años fallecido), esquina Ituzaingó y Mármol. ¡Cuántos recuerdos! Y la señora doña Dominga.”

— Ludmila Garcia: “Blanquita Walker del barrio Las Palmeras. Siempre atendiendo con una sonrisa. Un amor. Tengo los mejores recuerdos.”

— Natalia Aguayo: “Si, mis queridos Cantoni en la calle Belgrano, Idiodina y Jerónimo, cómo olvidarlos… Y también los Bruno en la calle Almirante Brown, mis almacenes del barrio.”

— Maria Ines Villegas: “Recuerdo siendo niña ir a comprar con la famosa libreta al almacén de Ordiz y Elena, en Remedios de Escalada y Lamadrid, muy lindos recuerdos.”

— Alicia de Titto: “Los recuerdo a Juan Bloise y Elisa su Sra. de calle Belgrano, que después siguió su hijo Carlitos, el mejor con todas las letras… En atención, simpatía y muy correcto.”

— Maria Carmen Shanahan: “En el campo… Almacén de Manuel Horúe… Almacén de Alfredo y Américo Bailo.”

— Mirta Barbieri: “En Cucha Cucha Cholo Arostegui y familia, amigos de mis padres, buenas personas. Después Luis Simone y familia, Chiche Saind, José Palmieri y Zulema, y Di Tomaso.”

Un festejo en primera persona

La publicación también sirvió para que los propios almaceneros y sus familias recibieran el afecto directo de sus vecinos:

— Marisa Torrez: “Primero ¡feliz día para mí, 30 años de ‘bolichera’! Y recuerdo a Rafael Meres y esposa Ana.”

— Marianela Maru Sosa: “¡Feliz día a la mejor, mi almacenera de años! Corazón y empatía es lo que le sobra a Marisa Torrez.”

— Melina Sanchezz: “Familia Bruno, calle Almirante Brown al 500. ¿Quién no ha venido alguna vez? Sergio ‘Pichón’ Bruno y Marta Valdez.”

— Isabel Rossetti: “Desde hace muchos años, mi almacenera (dueña del súper Arco Iris, Avs. Garay y Alfonsín) con sus magníficas empleadas… ¡fueron, además, mis buenas amigas! ¡Todas!”

Con cada mención, la comunidad de Chacabuco rindió un sincero homenaje a esos hombres y mujeres que, detrás del mostrador, construyeron mucho más que comercios: edificaron lazos de amistad, solidaridad y memoria en cada barrio.

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