Recién, en bicicleta, llego hasta la esquina del Jardín del Normal y doblo a la derecha, me encuentro en calle Moreno con 4 bicicletas conducidas por niños. Las bicisendas todas cubiertas de autos de padres que retiran a sus hijos de las escuelas y Jardín N°1.
Mis cuatro compañeritos en bicicleta y yo, hacemos malabarismos para evitar el tránsito zigzagueante de motos y vehículos. En la primer calle de la Moreno un profesional de Chacabuco deja eternamente su auto estacionado en la senda de bicicletas. Paso la Av. Alsina, en Rivadavia a mitad de cuadra a la derecha, frente a la retacerìa, la bicisenta esta obstruida por una camioneta con las luces azules que prenden y apagan de la policía. Seguimos los ciclistas, con gran atención, tratando de salvarnos la vida.
Esa escena es cotidiana, y a todo el mundo le parece natural. Mientras tanto, en las escuelas las maestras se desloman enseñando humanidad. ¿Qué aprenden los niños? Que indudablemente, el depredador más fuerte es el que gana y se salva.