ANIVERSARIO

Este martes se cumplen 50 años del secuestro y desaparición de Haroldo Conti

El escritor y militante chacabuquense fue secuestrado en la madrugada del 5 de mayo de 1976 de su casa del barrio porteño de Villa Crespo.

Este martes se cumplirán 50 años del secuestro y la desaparición forzada del escritor chacabuquense Haroldo Pedro Conti. La fecha está siendo conmemorada desde hace unos días con actividades que se realizan en distintos puntos del país. También habrá un programa de actos que se desarrollará en Chacabuco durante mayo, con la denominación de Mes de Haroldo.

Como parte del 50⁰ aniversario y en memoria del autor oriundo de nuestra ciudad, la Orquesta Infantil Juvenil de Tigre, que lleva el nombre del escritor, brindó el sábado último un concierto en la Casa Museo Haroldo Conti, situada sobre el arroyo Gambado, en el Delta. Dicha vivienda, ante la cual se realizó el concierto (foto: Sebastián Russo Bautista) fue adquirida por Haroldo en los años ‘60 y en ella solía pasar largas temporadas, sobre todo cuando estaba escribiendo alguna obra.

En Chacabuco, este martes, a las 10.00, serán presentadas las actividades programadas para conmemorar el Mes de Haroldo, en cuya organización participan la Asociación de Amigos de Haroldo Conti y la Subsecretaría de Cultura y que incluirá recorridas por lugares significativos en la vida del escritor, entre ellos una visita al histórico álamo carolina que se encuentra en las cercanías del camino ancho que une Chacabuco con Bragado.

El acto se realizará en la Casa de la Cultura, donde, además, será inaugurada una muestra fotográfica dedicada a Conti con imágenes que fueron seleccionadas por el Museo y Archivo Histórico Municipal.

Niñez en Chacabuco

Haroldo Conti nació en Chacabuco el 25 de mayo de 1925. Sus padres fueron Petronila Lombardi y Pedro Conti, quien se dedicaba a la venta ambulante por la zona rural y fue uno de los fundadores de la primera unidad básica que tuvo el peronismo local. Luego de pasar su infancia en nuestra ciudad, donde hizo sus estudios primarios en la Escuela N° 12, se radicó con su madre en Buenos Aires. Allí realizó los estudios secundarios en el Colegio Don Bosco de Ramos Mejía.

Luego de trabajar muy joven como docente en General Pirán, partido de Mar Chiquita, ingresó en el Seminario Metropolitano Conciliar de Villa Devoto para ser sacerdote, pero abandonó en 1947 para estudiar Filosofía en la Universidad de Buenos Aires, donde se recibió en 1954.

En esa época, en la que tuvo un acercamiento al cine -trabajando como asistente de dirección de una película-, se casó con Dora Magdalena Campos, con quien tuvo a sus dos primeros hijos, Alejandra y Marcelo. Este último se encuentra desde hace cerca de un año radicado en Chacabuco.

A comienzos de los ‘70, después de haber conocido Cuba, donde fue jurado en una edición del Premio Casa de las Américas, comenzó a militar en el Frente Antiimperialista por el Socialismo (FAS), una rama del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Por esos tiempos, y pese a ser un escritor reconocido, los principales ingresos de Haroldo provenían de su sueldo como profesor de Latín de una escuela secundaria de Buenos Aires.

Secuestro y desaparición

En mayo de 1976, Conti y su segunda esposa, Marta Scavac, vivían en una casa de la calle Fitz Roy, en el barrio porteño de Villa Crespo, con Ernesto, hijo de la pareja, de tres meses, y Miriam, de 7 años, hija de un matrimonio anterior de la mujer. En la noche del martes 5 de mayo de ese mes el escritor y su esposa fueron al cine a ver “El Padrino II”, de Francis Ford Coppola, dejando a los niños al cuidado de Juan Carlos Fabiani, un compañero de militancia de Conti.

Al regresar a la casa, Haroldo y Marta encontraron a Fabiani atado y tirado en el piso. Luego fueron sometidos a golpes y patadas por seis represores que durante horas se dedicaron a romper y saquear la vivienda.

El grupo permaneció toda la noche en la casa. Cerca del amanecer le anunciaron a Scavac que se llevaban a Haroldo y a Fabiani. Desde entonces, ambos permanecen desaparecidos.

Como pudo, Marta se libró de las ataduras, y junto a los niños salió de la casa por una ventana y se dirigió en taxi a la casa de sus padres. A partir de allí comenzó una campaña por la aparición con vida de Conti que tuvo dimensión internacional. Sin embargo, poco se pudo saber sobre el destino del escritor.

No obstante, en el mes de julio el cura Leonardo Castellani, amigo de Haroldo, vio a Conti en la cárcel de Villa Devoto. A eso se sumaron luego testimonios de sobrevivientes, que dijeron haberlo visto en el centro clandestino de detención El Vesubio. Más tarde, en 1980, en una entrevista con periodistas de la agencia española EFE, el represor Jorge Rafael Videla expresó, sin dar demasiados datos, que Conti había fallecido.

Un legado “de lucha y amor”

Semanas atrás, en un artículo publicado en Ambito.com, Ernesto Conti recordó a su padre y a la ventana por la que huyeron de la casa en que Haroldo fue secuestrado.

“A 50 años del secuestro y asesinato de mi padre, aquella ventana sigue allí. Fue y es testigo de esta historia que se multiplica por miles. A través de ella escapamos con mi madre y mi hermana. A través de ella, hoy mis hijos están orgullosos de las memorias de su abuelo, del legado de lucha y amor y si pudieran acariciar sus manos, encontrarían en ellas, la suavidad y la ternura que la historia les robó”, escribió el hijo menor del escritor.

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