Este lunes se conmemora en la Argentina el Día del Trabajador Metalúrgico, un sector que en los últimos años ha sufrido mucho en términos de pérdidas de puestos de trabajo y retraso salarial. En diálogo con Chacabuco en Red, Daniel Silva, dirigente seccional de la UOM, dio un panorama de lo que sucede con esa actividad y señaló que a nivel local se da una realidad que es distinta a lo que sucede en el orden nacional, porque los puestos de trabajo mayoritariamente se mantienen. En lo que sí hay coincidencias es en la caída del poder adquisitivo de los sueldos.
“Este Día del Metalúrgico nos encuentra en una situación muy complicada”, expresó Silva, que es secretario administrativo de la seccional Junín de la Unión Obrera Metalúrgica y está a cargo del sindicato en Chacabuco. Luego señaló que la crisis económica del país afectó mucho al sector, dado que perjudicó a la industria y la UOM es “el gremio industrial más importante”.
“A causa de eso, al haber una baja de la actividad industrial hemos perdido un montón de puestos de trabajo. Así que este día nos encuentra en una situación muy complicada”, completó.
“La seccional Junín es una cosa y Chacabuco otra muy diferente”
Esta realidad, prosiguió el dirigente, encontró a los metalúrgicos de Chacabuco en una situación diferente a los de otras ciudades que pertenecen a la seccional Junín y a los del resto del país.
“La seccional Junín, a la que pertenecemos, es una cosa y Chacabuco otra muy diferente”, dijo Silva, y explicó: “Chacabuco es un polo industrial en desarrollo y como tal consume muchos servicios de la actividad metalúrgica. Acá hay muchas industrias alimenticias en las que nosotros prestamos, más que nada, servicios de mantenimiento. Me refiero a empresas como Ingrear (exIngredion), Don Yeyo o los molinos Cañuelas, Chacabuco y Basile. En todos los casos, consumen mucho de nuestra actividad por el tema del mantenimiento. Además, los metalúrgicos de Chacabuco también prestan servicios en Bagley de Salto y Cofco de Junín. Entonces, nuestra actividad no se ve afectada en puestos de trabajo”.
La situación de Torres Americanas
Distinta es la situación en empresas que no pertenecen al rubro alienticio, como Torres Americanas.
“Torres Americanas es la única empresa que realmente hoy por hoy está sufriendo los avatares de esta crisis, porque la obra pública está parada. Entonces, no tiene mucho trabajo. Está subsistiendo con lo poco que le quedaba y con alguna obra chiquita que está saliendo, pero no tiene el trabajo que supo tener allá por 2013 o 2015, cuando trabajábamos las 24 horas”, manifestó.
Debido a esto, prosiguió, en los últimos años en Torres Americanas “se han ido muchos compañeros, esencialmente porque el sueldo metalúrgico hoy está bastante deprimido”.
“Entonces -prosiguió-, hay actividades en las que ganan más y se han ido a trabajar en eso, y al no haber trabajo la empresa no ha repuesto esos lugares”.
El gremio sigue intervenido
Silva señaló que hoy los salarios de los metalúrgicos están mal y consideró que eso se ve agravado por el hecho de que la UOM se encuentra intervenida por la Justicia por 180 días “y los interventores no trabajan en beneficio del empleado metalúrgico”.
“Un interventor lo que hace, más que nada, es la plancha, sobre todo en este caso, por cómo llegó esta intervención, que entró por la ventana y avasallando todos los estatutos y nuestro convenio colectivo de trabajo, además de desatender todos los recursos que tenía nuestra organización para seguir funcionando. La Justicia laboral tiró todo por la borda y dijo ‘acá nos metemos nosotros y manejamos el gremio’”, señaló.
“Las perspectivas son malas”
Actualmente, la UOM tiene 187 afiliados en Chacabuco y en el gremio se estima que habría unos 50 trabajadores o más que estarían trabajando de manera no registrada o como monotributistas.
Mirando hacia el futuro, Silva afirmó que “en tanto y en cuanto siga un gobierno que aplique este tipo de políticas, las perspectivas son malas, muy malas, porque la apertura de importaciones a nosotros nos afecta directamente”.
“Es una competencia desleal, porque lo que viene de afuera no compite a precios de mercado, sino que ya viene a precio de dumping y los empresarios que invierten en Argentina tienen que pagar un montón de impuestos. Todo eso hace que la competencia se vuelva desleal”, apuntó el dirigente de la UOM. Además, señaló que a nivel nacional el gremio forma parte del Frente de Sindicatos Unidos (Fresu), a través del cual están reclamando un salario mínimo de 3 millones de pesos para los trabajadores del sector. Ese monto, agregó, está muy lejos de lo que actualmente percibe un obrero metalúrgico, que ronda el millón de pesos cuando se trata de un ingresante en la actividad.