El Consejo Escolar de Chacabuco atraviesa un proceso de reorganización institucional luego del fallecimiento de su presidenta, Liliana Andriola, ocurrido el pasado 15 de agosto. La partida de la dirigente causó un profundo pesar en la comunidad educativa y en el ámbito político local.
Debido al delicado estado de salud que atravesaba Andriola en las semanas previas a su deceso, la consejera ya se había tomado licencia de sus funciones. En ese contexto, la conducción del cuerpo había quedado de forma interina a cargo del vicepresidente, Juan Ignacio Millán.
Con la confirmación de su fallecimiento, Millán quedará efectivamente al frente de la presidencia del Consejo Escolar. A partir de este cambio de mando, el cuerpo mantendrá reuniones internas para redefinir el esquema de autoridades y distribuir los cargos de secretario, tesorero, entre otros, que son áreas clave para garantizar la administración diaria de las escuelas del partido.

Una de las particularidades de esta nueva etapa es que el Consejo Escolar seguirá funcionando con cinco de sus seis integrantes. Esto se debe a que en la lista oficialista por la cual asumió la conducción no hay candidatos en posición de asumir el cargo vacante, por lo que el cuerpo completará la gestión con un integrante menos.