Queridos papás y mamás:
Hoy les escribo desde el lugar más difícil y doloroso en el que puede estar una madre. Les escribo con el corazón roto, pero con la necesidad urgente de hablarles con total honestidad.
Hace poco, la vida de mi familia cambió para siempre debido a un accidente de moto que sufrió Peke, algo que jamás pensamos que nos podría ocurrir a nosotros.
Siempre creemos que las tragedias son cosas que les pasan a los demás, que las noticias son ajenas o que un minuto de distracción no tiene consecuencias.
Hoy sé, de la manera más cruel, que no es así. Un segundo arriba de una moto basta para que todo lo que amamos se desmorone.
Nuestros hijos ya crecieron, son adolescentes y sabemos lo difícil que es esa etapa. A veces sienten que son invencibles, desafían los límites y simplemente no miden el peligro. Nos escuchan por momentos, se cansan de nuestros consejos y creen que exageramos. Pero les ruego, de mamá a mamá, de corazón a corazón, que no se cansen de repetirles las cosas. No se cansen de insistir, aunque pongan los ojos en blanco o parezca que no escuchan; sigan hablándoles siempre.
El casco salva vidas. Repítanles que se lo pongan siempre, aunque vayan acá nomás, a la vuelta. Ellos pueden divertirse, salir y andar en moto, pero siempre cuidándose. Recuérdenles quiénes los esperan en casa. Háganles entender que cada vez que se suben a esa moto, hay una familia con el corazón en un hilo, esperándolos con los brazos abiertos.
Por favor, no esperen a vivir en carne propia este dolor para entender el valor de la prevención. Se los pido por sus hijos, por su paz y por el amor tan inmenso que les tienen. No dejen de hablarles hoy.
Con todo mi cariño y desde lo más profundo de mi alma,Mamá de Peke
Vecinos. Después de leer el mensaje de arriba, me tomé unos segundosd para secarme las lágrimas que aún, ahora, continuan apareciendo porque no hay lágrimas, francamente, que puedan lavar semejante dolor, de la mamá de Peke y de nosotros mismos, que seguimos con atención esos accidentes y en especial, éste, de un jóven de 18 años. 18 años!! Qué podemos decirle a la mamá y a otros familiares del joven? Cómo podemos hacer para acompañarle.. señora? Para decirle que estamos con el corazón, mas que dolido, señora. Con este corazón que recibió su mensaje. Será ésta tal vez, una explicación del porqué eso de la prioridad en las esquinas, del respeto de los unos para con los otros. De la preocupacion que nos envuelve, frente al acto inconsciente, del que trasgrede. Decía un escritor de novelas fantásticas y precursoras, en “Las Tribulaciones de un Chino en China”, Julio Verne: “La felicidad es como la salud; Hay que perderla, para realmente valorarla”. Gracias señora por su ejemplo… (nos hace tanta falta la reflexión..) [email protected]