El Tribunal Criminal N° 3 de Mercedes dictó una condena de 12 años de prisión para Rubén Aníbal Cáceres, tras hallarlo penalmente responsable de múltiples delitos de abuso sexual cometidos contra dos niños de su círculo familiar directo. Los hechos, calificados bajo las figuras de abuso sexual simple y gravemente ultrajante agravado por el vínculo de guarda, ocurrieron en una vivienda de la calle Malvinas Argentinas de esta ciudad entre los años 2019 y 2020.
Según informó La Razón, Al momento de los ataques, las víctimas tenían 11 y 4 años. Según consta en la investigación judicial, el imputado aprovechaba los momentos de cuidado circunstancial y el contexto de confianza familiar para consumar los ultrajes, especialmente cuando la madre del menor de los niños se ausentaba de la vivienda para cumplir con sus obligaciones laborales. La pena impuesta resultó ser menor a los 15 años de cárcel que había solicitado la fiscal de la causa, la Dra. María Valeria Chapuis, y el fallo ordena que Cáceres cumpla la condena bajo arresto domiciliario, además de ser incorporado al Registro Nacional de Violadores.
Aunque las denuncias iniciales se radicaron en 2020, las restricciones por la pandemia del COVID-19 provocaron que la causa fuera archivada en un primer momento. El rumbo del expediente cambió a mediados de 2024 gracias a la intervención del abogado especialista Claudio Fabián Dipardo, quien asesoró a la familia para solicitar formalmente el desarchivo y la unificación de los expedientes ante el Fiscal General, el Dr. Pablo Alejandro Merola. Esta reactivación de la causa derivó en la detención de Cáceres en julio de 2025 y en la posterior realización del juicio.
El proceso no estuvo exento de tensiones, ya que los denunciantes sufrieron amenazas e intimidaciones que obligaron a la Justicia a dictar medidas perimetrales de protección. Asimismo, las autoridades confirmaron que permanece abierta una línea de investigación para determinar si personas del entorno familiar directo incurrieron en delitos de encubrimiento. Tras conocerse el fallo, allegados de las víctimas manifestaron su dolor y su templanza ante la resolución: “Si bien esto no viene a alivianar el dolor o a reparar los hechos, se hizo justicia”, expresaron.