Todo lo que hay que saber sobre nuevas variantes del SARS-CoV2

Informe de la Sociedad Argentina de Infectología.

A medida que el coronavirus se multiplica en las células que infecta, la maquinaria que copia su genoma comete errores. Esos errores generan cambios en su material genético que llamamos mutaciones. Si las mutaciones no comprometen las proteínas principales probablemente no afectarán la capacidad del virus de replicarse, transmitirse o causar enfermedad. Sin embargo, algunas mutaciones se traducen en cambios en proteínas que son fundamentales en estos procesos. La presión de selección favorecerá las mutaciones que brinden mayor capacidad de replicarse, transmitirse entre personas, producir cuadros más graves, evadir la respuesta inmune del huésped (tanto la generada por la infección como la adquirida por la vacunación) o eventualmente disminuir la eficacia de los métodos de diagnóstico, entre otras.

Se pueden rastrear mutaciones a medida que se transmiten a través de un linaje, que es una rama del árbol genealógico viral. Un grupo de coronavirus que comparten el mismo conjunto heredado de mutaciones que lo caracterizan se denomina variante. La aparición y trasmisión de las variantes de SARS-CoV2 se pueden vigilar en tiempo real y esto permite la caracterización de la situación epidemiológica a nivel local, regional y nacional.

Durante el transcurso de la pandemia, han surgido varias variantes del SARS-CoV-2. En Argentina el Proyecto PAIS (http://pais.qb.fcen.uba.ar/project.php) realiza la vigilancia activa de las variantes de coronavirus desde2020. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), se recomienda el uso de dos categorías para referirse a tipos especiales de variantes de SARS- CoV-2: Variante de interés (VOI, del inglés: Variant of Interest) y Variante de preocupación (VOC, del inglés: Variant of Concern). VOI se define como una variante en la que se han identificado mutaciones que generan cambios ya establecidos en las proteínas del virus y que causa transmisión comunitaria, múltiples casos o brotes de casos de la COVID-19, o que se ha detectado en varios países. Se denomina VOC a las VOI que además se asocia con un aumento de la transmisibilidad, aumento de la virulencia o cambio en la presentación clínica de la enfermedad que generan una disminución de la eficacia de las medidas sociales y de salud pública o de los diagnósticos, vacunas y terapias disponibles. También se ha definido una tercera clase de variante como “variante de gran consecuencia” cuando se haya demostrado que los métodos diagnósticos fallan en su detección, los tratamientos y las vacunas son claramente menos efectivos y se asocia a un aumento en hospitalizaciones y defunciones. Actualmente ninguna variante identificada cumple con estas condiciones.

Estas variantes presentan cambios a lo largo del genoma viral, pero son definidas en función de los cambios que generan en la proteína Spike, dada su importancia en la biología viral (interactúa con los receptores celulares y permite el ingreso del virus a la célula) y su potencial impacto en los tratamientos y los desarrollos vacunales: la mayor parte de las vacunas que existen en la actualidad generan anticuerpos contra esta proteína.

Desde el mes de diciembre de 2020, la emergencia de estas variantes ha llamado la atención de la comunidad científica y de los gobiernos a nivel nacional e internacional. Las principales variantes son las siguientes

• La variante 501Y.V1 (linaje B.1.1.7), cuya muestra más antigua fue detectada en el Reino Unido el 20/09/20. Aumenta en un 50% la transmisibilidad. Aumento el riesgo de hospitalización y muerte.

• La variante 501Y.V2 (linaje B.1.351), detectada inicialmente en Sudáfrica desde el 08/10/2020. Aumenta en un 1,5 veces la transmisibilidad. Aumento de mortalidad hospitalaria de un 20%.

• La variante 501Y.V3 (linaje P.1, derivado del linaje B.1.2890) detectada principalmente en Manaos, Brasil y Japón en enero del 2021. Aumenta la transmisibilidad 2.7 veces en la población de 20 a 39 años

• La variante CAL.20C (linajes B.1.427 y B.1.429), detectada inicialmente en California, Estados Unidos. Aumenta la transmisibilidad en un 24%

• Linaje P.2 (derivada del linaje B.1.1.28) detectada en Rio de Janeiro, Brasil en Octubre 2020.

• Linaje C.37 (derivado del linaje B.1.1.1.) informalmente denominado variante Andina , detectada inicialmente en Lima, Perú) en diciembre de 2020.

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