Este martes al mediodía se llevó a cabo el acto de inauguración de la nueva sede que tiene en Chacabuco la delegación de la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires. Las oficinas están ubicadas en San Juan 165, al lado del Concejo Deliberante, y atienden de lunes a viernes de 8:00 a 14:00 hs. El teléfono es 47-1517.
El acto tuvo la presencia del defensor del Pueblo bonaerense, Guido Lorenzino, que realizó el corte de cintas junto al intendente Darío Golía; la diputada provincial Micaela Olivetto y la delegada local del organismo provincial, Carolina Olmos.
Desde hace 15 años
En el comienzo de la ceremonia, Olmos hizo un repaso de la historia de la Delegación Chacabuco y recordó que su llegada se produjo hace 15 años a través de gestiones de Golía, que en aquel entonces era legislador provincial. En aquel momento, dijo, fue una de las primeras que hubo en la provincia.
La delegada dijo que después de un período en el que se trabajó en informarle a la comunidad las funciones de la Defensoría, comenzaron a recibirse inquietudes y consultas de muchos vecinos. En esto, afirmó, hubo un gran acompañamiento de los medios de comunicación.
Olmos, además, agradeció el apoyo de Lorenzino y su equipo, así como a Golía y sus funcionarios. También hizo un reconocimiento a sus compañeros de trabajo, a las instituciones de Chacabuco y a los vecinos en general. “En lo personal, quiero agradecer a mi familia y a Dios, a quien le pido diariamente que me ilumine para transitar este camino como funcionaria pública”, finalizó.
Luego habló Lorenzino, y señaló que Olmos es una de las delegadas que ya tenía la Defensoría cuando él asumió al frente del organismo en 2017. En aquel entonces, expresó, había sólo diez delegaciones en la Provincia, y actualmente son casi 80. Según afirmó, la apertura de tantas oficinas responde a que “los problemas se gestan y deben ser resueltos en los territorios”.
También consideró que la Defensoría es “un espacio político, no partidario, de contención, de acompañamiento y de tratar de resolver los problemas”.

“En estos tiempos que corren, en los que el Estado nacional se corrió y nos está dejando solos y solas a los municipios, a las instituciones y a la población en general, estas trincheras, como la delegación de acá y el Municipio, son las que tenemos que abrazar. Nosotros tal vez no tenemos la solución a todos los problemas que nos traigan, porque muchas no dependen de nosotros, pero sí vamos a tener el camino de la solución”, manifestó el funcionario, y dijo que el compromiso mayor es “acompañar al ciudadano”.
“Lo más importante hoy es abrazar, contener, mirar a los ojos y estar cerca”, completó Lorenzino.
Finalmente, el intendente Golía destacó el trabajo realizado por Carolina Olmos en este tiempo y recordó que antes de asumir en la Defensoría lo acompañó en la gestión municipal durante sus dos mandatos como intendente.
Oficina en O’Higgins
Además, el jefe comunal remarcó que el organismo cuenta desde hace años con una oficina en Rawson, que también atiende a vecinos de Castilla, y anunció que le solicitó a Lorenzino que también O’Higgins tenga una oficina de la Defensoría.
También habló de la importancia de que en estos tiempos, en los que el Estado nacional “está corrido”, exista “una Defensoría y defensores que acompañan las angustias personales, familiares y comunitarias”.
“Esto es trabajar por los derechos de nuestros vecinos”, expresó Golía, que en el final planteó sus deseos de que en la Argentina “vuelva a florecer un proyecto de país” que permita que la población viva mejor y disminuya la cantidad de reclamos que existen.
Antes del corte de cintas, hubo una bendición de las nuevas instalaciones por parte del pastor Mariano Rosato.