Un día como hoy, pero de 1975, la violencia política que comenzaba a oscurecer el país golpeó de lleno el corazón institucional de Chacabuco. Don Miguel Máximo Gil, un histórico dirigente de extracción sindical (proveniente del gremio molinero) y entonces presidente del Honorable Concejo Deliberante, fue arrancado de su domicilio por un comando de la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A).
Gil tenía 70 años al momento de su secuestro. Su figura era respetada tanto por compañeros del Frente Justicialista de Liberación (FREJULI) como por adversarios políticos, quienes destacaban su honestidad y su compromiso con los vecinos.

Tras horas de angustia para su familia y la comunidad, su cuerpo fue hallado sin vida al día siguiente en las cercanías del Arroyo Lamela, en la zona rural entre Carmen de Areco y Chacabuco. Había sido acribillado por la espalda. El hecho no solo terminó con la vida de un representante del pueblo, sino que marcó el inicio de una etapa de miedo y persecución que se profundizaría con el golpe de Estado del año siguiente.
Por el asesinato fue procesado y condenado a cadena perpetua Juan Domingo López, un hombre vinculado a los grupos de tareas de la época. Sin embargo, el camino de la justicia se vio truncado años más tarde: durante el gobierno de Carlos Saúl Menem, López fue uno de los beneficiados por los indultos presidenciales, recuperando su libertad a pesar de la gravedad de sus crímenes.
En 1998, el Honorable Concejo Deliberante de Chacabuco instituyó, a través de una ordenanza municipal, el 27 de abril como el “Día del Concejal”, en homenaje a Miguel Máximo Gil y a su compromiso con la función pública.
En el año 1998, buscando rescatar la memoria de Gil y poner en valor la labor legislativa como pilar de la democracia, se sancionó la Ordenanza Nº 2004, que instauró oficialmente el 27 de abril como el “Día del Concejal” en Chacabuco.
ARTICULO DE “LA VERDAD”

El artículo del diario La Verdad decía el 21 de abril de 1976: “En la comisaría de la vecina ciudad de Chacabuco se convocó ayer as una conferencia de prensa durante la cual, el titular de la repartición, comisario Carlos Soriano, dio cuenta de los detalles del esclarecimiento del asesinato del ex presidente del Concejo Deliberante de la ciudad, don Miguel Máximo Gil. suceso que en la oportunidad provocó unánime condenación, sentimiento que se ha renovado al conocerse la nómina de los responsables del crimen.
El hecho ocurrió el día 27 del mes de abril del año pasado cuando un grupo de personas llegó hasta el domicilio del señor Gil, de 65 años, y al ser atendidos por el nombrado, por medios violentos lo sacaron de la casa y lo llevaron en un automóvil con destino desconocido.
Poco después le daban muerte y su cadáver apareció al día siguiente en las cercanías del arroyo Lamela, en el camino entre Carmen de Areco y Chacabuco.
La víctima, que era español de nacimiento, había tenido y una larga y eficaz actuación en entidades de bien público en la ciudad de Chacabuco, así como en el ámbito gremial. Ocupaba la presidencia del Concejo Deliberante y -aunque nada se dilucidó en el momento- el crimen fue atribuido a razones de índole política, ya que había dos facciones del oficialismo enfrentadas. Todo ello parece haber tenido confirmación, dado los nombres de las personas involucradas en el asesinato.
Los autores materiales del asesinato fueron Luis Oscar Maos, Sergio Mario Ibañez, ambos conocidos de Gil y Vicente Tegrotola, este último contratado para el asesinato, que fue ordenado por Juan Domingo López.
Como instigadores y en consecuencia autores morales del hecho actuaron la señora María Elena Nin Sarachaga, ex secretaria de Bienestar Social de la comuna de Chacabuco y Luis Sffair, quien se desempeñaba como secretario del bloque de senadores del Frejuli de la provincia de Buenos Aires. Ambos son vecinos de Chacabuco, no así los anteriormente nombrados.
Menos Sffair que se halla prófugo todos los nombrados se encuentran detenidos en la comisaría de Mar del Plata. También se hallan alojados, ignorándose la intervención que hayan tenido en el hecho Pedro pablo Marques y Guillermo Catacata, este último hasta ayer secretario de Obras Públicas de la comuna y el anterior empleado de la repartición. Se anticipó que podrían haber más detenciones con relación al sonado suceso”