Un panorama gris oscuro

Nueva columna de nuestro especialista en Economía, Felix Di Perna.

Justo cuando más calma se necesita en la previa electoral, el dólar complicó el andar oficial. Volvió a subir cuando en Brasil y en el resto de la región se mantiene estable. O baja. Se comienza a ingresar en un círculo vicioso: sube el dólar, alimenta la inflación, el BCRA no interviene, y vuelve a subir el dólar. Al mismo tiempo el gobierno habilita la suba de las naftas un 7% y se espera que para octubre (post elecciones) suban otro 15%, medidas que no son para nada populares y por lógica no pueden aplicarse todas juntas antes de las elecciones.

Así mismo se registró un récord histórico, en el déficit comercial con Brasil para el primer semestre del 2017 con niveles acentuándose para junio de este año con un monto de U$D 724 millones. Esta situación es producto de la baja actividad y el cese de fábricas argentinas, demanda automotriz brasilera frente a la oferta argentina, devaluación del dólar, inflación. Este déficit comercial, donde las compras al mercado brasilero son mayores que las ventas realizadas, destruye a la industria nacional. Le estamos comprando a nuestro mayor socio comercial y a la potencia de América Latina, más de lo que le vendemos, perjudicando a las industrias argentinas, y a los trabajadores nacionales en especial.

La suba del dólar es producto de la no liquidación de divisas por parte del sector agroexportador, especulando una mayor devaluación, como así también de un cambio de postura de los “inversores” (si así podemos llamar a los capitales golondrinas en busca de la famosa bicicleta financiera) de pesos a dólares, esperando el desenlace y resultado de las elecciones. En menor medida se puede explicar también por la llegada de las vacaciones de invierno y algunas familias pudientes que buscan el dólar para poder vacacionar. Tengamos en cuenta que, ante la situación del país, aquellos economistas que utilizan este factor para explicar el aumento de la divisa, no están entendiendo absolutamente nada sobre la realidad de los argentinos.

Ante este panorama, y teniendo en cuenta las políticas económicas implementadas desde diciembre de 2015, que han afectado al electorado sobre todo a las clases bajas, medias-bajas y medias, no se vislumbra un escenario positivo si el resultado electoral es a favor de CAMBIEMOS, donde se seguirán aplicando políticas neoliberales, en contra de la población, beneficiando únicamente a sus amigos empresarios y al capital extranjero. Una suba del dólar, se traduce por un lado en un aumento de la inflación, con el impacto que esto tiene sobre el nivel de precios de las clases más bajas y por otro lado en un claro aumento de la rentabilidad del sector agroexportador (sin hacer nada) como así también un incremento de las ganancias del capital financiero (sin hacer nada).

 

Lic. Félix Di Perna.

Egresado Programa Amartya Sen.

Docente Macroeconomía y Política Económica FCE – UBA.