El fútbol y el deporte de Chacabuco atraviesan horas de profunda tristeza. Ayer falleció repentinamente Mauricio “el Loco” Paz, a los 50 años, uno de los máximos referentes históricos del Club Argentino, jugador, goleador, hincha, trabajador incansable y símbolo del sentido de pertenencia.
Paz había sido protagonista, tiempo atrás, de una emotiva entrevista en Chacabuco en Red, dentro del programa “Somos Argentino”, donde dejó reflejada, con palabras simples y sinceras, la historia de una vida entera ligada al club de sus amores.
“Yo nací en el club”, dijo en aquella charla conducida por Agustín Maya y Pablo Juarez Tilli. Y no era una frase hecha. Mauricio comenzó a jugar en Argentino a los 6 años, de la mano de su padre, y recorrió todas las etapas: infantiles, inferiores, primera división, comisión, trabajos en la cancha, riego, mantenimiento, cantina, obras. Para él, Argentino era mucho más que fútbol: era familia, barrio y pertenencia.
“Mi viejo toda la vida fue del club, laburó ahí, se crió ahí. Me llevó a entrenar de chiquito… y ya me quedé”, recordó.

Debutó en Primera con apenas 15 años, en un partido inolvidable ante Sarmiento de Rawson, donde marcó un gol en su presentación. Desde allí, construyó una carrera marcada por los goles, la entrega y el compromiso. Fue varias veces goleador del torneo, protagonista de equipos campeones y autor de goles que aún viven en la memoria del hincha.
“Yo iba de suplente, me había comido una hamburguesa con huevo frito, ni sabía que iba a entrar. Y Julio Rodríguez me dice: ‘Hoy jugás vos’. Me quería morir”.
Jugó como nueve, como volante, como enganche, pero siempre con el mismo espíritu: ir al frente. “No me gustaba bajar”, recordaba entre risas. Su apodo, “el Loco”, lo acompañó desde chico, heredado de su padre, y definía su personalidad: un loco sano, apasionado, frontal, querido por propios y respetado por rivales.
“Contra San Martín perdíamos 1 a 0 y lo ganamos 4 a 1. Hice tres goles. Uno de tiro libre que el arquero todavía me dice que la pelota picó antes… una cosa de locos”.

“Con River no se podía perder nunca. Con San Martín era más de barrio, más de aguante”.
También tuvo pasos por clubes de la zona, como Argentino de Rojas, Pellegrini de Chivilcoy y otras experiencias que él mismo definía como “aprendizajes de vida”, aunque siempre regresó a donde era feliz: Argentino.
Más allá del jugador, Mauricio fue un ejemplo de compromiso social con el club. Golpeó puertas para sumar socios, trabajó en obras, acompañó procesos dirigenciales y celebró con orgullo el crecimiento institucional. “Lo que más me deja tranquilo es haber confiado en la gente correcta”, decía, valorando a quienes conducen el club.

En la entrevista, destacó el rol social de los clubes de barrio, el acompañamiento a los chicos, la importancia de los valores, y dejó un mensaje claro para las inferiores:
“Jueguen, disfruten y no pierdan la esperanza. El fútbol te puede sorprender en cualquier momento”.
“Por eso siempre digo que los chicos se acerquen a cualquier club, no solo a Argentino. Los clubes de barrio son fundamentales”
También habló con emoción de su familia, de su casa frente al estadio José Spataro, de abrir la cortina cada mañana y ver la cancha. “Para mí Argentino es todo. Mi familia y Argentino”, resumió.

“Abro la cortina a la mañana y veo la cancha. Es un privilegio. Para mí, Argentino es todo”
El fallecimiento de Mauricio Paz deja un vacío enorme en la comunidad deportiva. Pero también deja un legado: el del jugador que fue ídolo, el del hincha que nunca se fue, el del hombre que trabajó por su club sin pedir nada a cambio.

Hoy Argentino pierde a uno de los suyos. Y el fútbol pierde a un apasionado auténtico.
Desde Chacabuco en Red, acompañamos con profundo respeto a su familia, amigos, compañeros y a toda la familia del Club Argentino en este momento de dolor.
Mauricio “el Loco” Paz, eterno en la historia azul. 💙⚽