ESTÁ EN UN ORATORIO SITUADO JUNTO AL TEMPLO

La parroquia de la Asunción recuerda que tiene un cineario para depositar cenizas de seres queridos

El padre Alberto Gagliano expresó que es un lugar “de paz y de oración” al que se puede acceder en cualquier momento del día.

El padre Alberto Gagliano, titular de Nuestra Señora de la Asunción, recordó que junto al templo de esa parroquia se encuentra un oratorio donde se hizo un cinerario en el que pueden depositarse las cenizas de seres queridos que fueron cremados. Se trata, dijo, de un lugar “de paz y de oración” al que se puede acceder en cualquier momento del día.

El sacerdote explicó que la Iglesia Católica permite poner los restos de seres queridos en cementerios o, en caso de ser cremados, en cinerarios parroquiales, como el que tienen en la Asunción.

“Lo que pasa es que, por desconocimiento, algunas personas tienen las urnas con sus seres queridos en sus casas, en una habitación, o esparcen las cenizas al lado de una planta, en un patio o lo tiran a un río, y eso, por la dignidad de la persona fallecida, no corresponde, por más que haya sido su voluntad”, afirmó.

Por eso, prosiguió, hace unos cuatro años en la parroquia se decidió construir “un hermoso cinerario” en el que están las cenizas, incluso, de seres queridos del padre Alberto.

“Acá descansan mi padre, mi madre y mi hermano”

“Acá descansan mi padre, mi madre y mi hermano. Los traje de Rosario hasta acá y descansan en el cinerario parroquial, que es un lugar especial donde está el Santísimo Sacramento y Jesús expuesto durante el día y la noche. También hay una imagen de la Virgen en la que está arrodillada, rezando por los seres queridos fallecidos. Es un lugar de paz y de oración, y no un lugar de flores, ni de olores, ni de placas de cementerio. Acá lo hacemos desde la fe”, explicó.

El sacerdote señaló que la práctica de la cremación es cada vez más utilizada y la Iglesia Católica la permite desde hace ya muchos años.

“Así que la parroquia de la Asunción ofrece este servicio de recibir las cenizas de seres queridos para depositarlas en el cinerario y que descansen en nuestro lugar”, completó.

“En contacto con la tierra y la naturaleza”

El cinerario, explicó el padre Alberto, tiene tres metros de profundidad y está “en contacto con la tierra y la naturaleza”. Las familias que dejan las cenizas en ese lugar pueden visitarlo cuando quieran, ya que la parroquia les entrega una llave de acceso al oratorio, que tiene un ingreso desde la calle.

Entre los vecinos que se acercaron a colocar cenizas de seres queridos hay quienes tenían sus restos en el cementerio y decidieron hacerlos cremar. En otros casos, ya tenían las urnas en sus casas.

El padre Alberto expresó que los interesados enhacer consultas por este tema pueden acercarse a la secretaría parroquial, que funciona de martes a sábado, de 9.30 a 12.00, en Deán Funes 259. También pueden conmunicarse telefónicamente.

“Lo que se pide es un pago por única vez como aporte por toda la inversión que se realizó”, indicó.

Se vienen las fiestas patronales y el Día de San Cayetano

Yendo a otros temas de la Parroquia, el sacerdote recordó que el sábado 15 de agosto próximo será el día de la Virgen Nuestra Señora de la Asunción, por lo que en ese día se realizarán las fiestas patronales, que incluirán, además de distintas actividades litúrgicas, un concierto con la participación de artistas locales.

Además, el sábado 22 se hará la cena anual en el salón del Sindicato de Choferes. Las tarjetas, que ya se encuentran a la venta en la secretaría parroquial, cuestan 30.000 pesos en el caso de mayores y 20.000 para menores.

Por otra parte, el próximo viernes 7 de agosto será el Día de San Cayetano, patrono del pan y el trabajo, y, como todos los años, por la tarde se realizará una misa en la capilla del barrio que lleva el nombre del santo, la cual estará precedida por una procesión. Al término de la misa funcionará una cantina en la que se ofrecerá chocolate, tortas y otras exquisiteces.

El padre Alberto comentó que se están recaudando fondos para continuar con las actividades de La Ollita, que es un comedor que funciona los sábados en el barrio San Cayetano. Allí, junto a la capilla, se entregan semanalmente, en forma gratuita, unas 200 raciones de comida.

“Eso está a cargo de un grupo de voluntarios. Ahora estamos haciendo ahí dos baños y una cocina, porque prácticamente no hay lugar para cocinar y lavar y no hay baños para la gente. Así que estamos haciendo eso con mucho sacrificio, y también estamos tratando de levantar a la capillita, que tiene mucha tradición y mucha historia en Chacabuco”, finalizó.

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