CONVENCIÓN RADICAL

Fractura y tensión en el Radicalismo Bonaerense

Un sector del partido, se retiró disconforme con el reparto de cargos de la Junta Electoral en la Convención Provincial de la UCR bonaerense.

La Convención Provincial de la Unión Cívica Radical (UCR) bonaerense, realizada este sábado en el Club Atenas de la ciudad de La Plata, terminó exponiendo una profunda fractura interna. Un grupo de intendentes y legisladores —con fuerte arraigo en el interior bonaerense y en nuestra región— decidió romper formalmente con la conducción partidaria y retirarse del recinto, disconformes con lo que consideraron un “ninguneo” en el reparto de cargos clave.

El sector díscolo, autodenominado “Construir” y liderado por el exintendente de Trenque Lauquen, Miguel Fernández, apunta directamente contra el acuerdo nacional y provincial que encarnan Martín Lousteau y Maximiliano Abad, denunciando un intento de sostener “un partido chico” y cerrado para beneficio de unos pocos dirigentes.

La tensión, que venía escalando en reuniones previas en el Comité Provincia, terminó de estallar al no alcanzarse un consenso para la conformación de la mesa ejecutiva de la Junta Electoral partidaria, el órgano clave que regula los procesos internos del radicalismo.

Según trascendió, el oficialismo partidario propuso una junta controlada en partes iguales: dos representantes para el abadismo y dos para Evolución. El sector de Miguel Fernández exigía la incorporación de un representante propio para asegurar la pluralidad territorial pactada originalmente en las negociaciones de unidad. Al no ceder lugares ninguna de las facciones mayoritarias ni lograr un acuerdo para ampliar el número de miembros de la Junta a cinco, se decidió finalmente ampliar la mesa ejecutiva a seis miembros, pero dejando afuera de todas formas al sector de Fernández (quedando integrada por Darío Lencina como presidente, Florencia Fernández como vicepresidenta, Gerardo Campidoglio como secretario, y Verónica Rivas, Fernando Braceiro y Carolina Spinelli como vocales).

Esta exclusión arrastró además otra de las condiciones clave del acuerdo político: la designación del exintendente de Ayacucho, Pablo Zubiaurre, como vicepresidente quinto de la mesa directiva del Comité Provincia, cargo que finalmente no asumió al concretarse el retiro de los convencionales de su espacio.

El descontento territorial tiene un fuerte anclaje en el interior de la provincia de Buenos Aires. De hecho, entre los denominados “doce apóstoles” que integran la base de intendentes de Construir, figuran destacados jefes comunales de la región noroeste y municipios vecinos como Franco Flexas (General Viamonte), Román Bouvier (Rojas), Salvador Serenal (Lincoln) y Nahuel Mittelbach (Florentino Ameghino).

A ellos se suman también alcaldes de otros distritos de la provincia: Maximiliano Suescun (Rauch y presidente del Foro de Intendentes Radicales), Francisco Recoulat (Trenque Lauquen), José Luis Salomón (Saladillo), Lisandro Hourcade (Magdalena), Juan Carlos Chalde (Coronel Dorrego), Martín Randazzo (General La Madrid), Javier Andres (Adolfo Alsina) y Esteban Santoro (General Madariaga). En el ámbito legislativo, acompañan la diputada provincial Alejandra Lordén (Saladillo), los legisladores bonaerenses Valentín Miranda, Priscila Minnaard, Natalia Quintana y el diputado nacional Pablo Juliano.

“Queremos dar un mensaje claro: nosotros no vamos a legitimar esta nueva Convención y no vamos a participar”, expresó en el recinto el convencional Martín Borrazás al momento de argumentar la retirada. Borrazás fustigó que “hubo quienes decidieron que hoy esta Convención no se constituya íntegramente por todos los sectores, dejando afuera a un sector que gobierna territorio”.

Casi en simultáneo con su salida del Club Atenas, el espacio Construir difundió un duro documento titulado “Construir desde las bases”. En el texto, los dirigentes firmantes sostienen que la futura conducción de la Convención carece de “legitimidad real de los afiliados” y fustigaron el acuerdo Lousteau-Abad por no simpatizarles “la posibilidad de que asomen nuevas voces”.

“La UCR no tiene dueños. No pertenece a una mesa de dirigentes ni puede reducirse a acuerdos entre unos pocos. La Unión Cívica Radical pertenece a sus afiliados”, sentencia el comunicado, anticipando que saldrán a recorrer toda la provincia de Buenos Aires para construir una alternativa desde el llano y el contacto con los militantes de base.

La fractura se hizo visible también en el desarrollo del orden del día de la Convención: el informe del Foro de Intendentes Radicales, que debía leerse durante el encuentro, quedó suspendido debido a que su presidente, el intendente de Rauch Maximiliano Suescun, se retiró junto al resto del bloque opositor.

Pese a la ruidosa salida de un sector del, la Convención se llevó a cabo bajo el llamado a sostener la unidad. El presidente de la UCR de la provincia de Buenos Aires, Emiliano Balbín, exhortó a los disidentes a mantenerse orgánicos.

“Estamos desacostumbrados al debate. Hay que debatir, pero hay que quedarse, y hay que comprender cómo se construyen las mayorías en el partido”, remarcó Balbín en su discurso, invitando a reflexionar sobre los desafíos externos: “Lo más importante es lo que está pasando fuera de Atenas, en la calle… Tenemos que volver a representar lo que representábamos y que los comités sean verdaderas usinas de ideas”.

Por su parte, el diputado provincial abadista Diego Garciarena respondió a las críticas opositores en pleno debate: “Invito a estos compañeros que se fueron a que vengan a discutir la estrategia electoral del radicalismo para ganar en el 2027. Tenemos que recuperar al partido como herramienta de formación y electoral”.

En el plano estrictamente formal, la Convención avanzó con la elección de sus autoridades. El platense Pablo Nicoletti fue consagrado como el nuevo presidente de la Convención Provincial, secundado por Cristina Coria como vicepresidenta primera, Consuelo Burgos (vicepresidenta segunda) y Roberto Leonis (vicepresidente tercera). La secretaría general quedó a cargo de Javier Fidalgo.

Asimismo, con el objetivo de dar “previsibilidad política”, el cuerpo deliberativo resolvió la prórroga de todos los mandatos de los cargos del Comité Provincia y los comités distritales hasta el 28 de octubre de 2028.

Además, se debatió una iniciativa clave para el futuro partidario en el interior: la creación de un Foro de Concejales Radicales, una herramienta análoga al foro de intendentes que buscará dar voz y fuerza de reclamo a los distritos de la provincia donde la UCR actualmente no gobierna. El encuentro contó también con la presencia de Lionel Chiarella, presidente del Comité Nacional del partido.

El radicalismo bonaerense inicia así una etapa de fuerte disputa interna y reconfiguración territorial, donde el debate por la representatividad de las bases y los intendentes del interior frente a las decisiones de la cúpula partidaria promete seguir sumando capítulos en cada distrito de la provincia.

Fuente: La Tecla

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