“Este plan económico parece una copia casi exacta de aquel”

La Comisión Memoria y Justicia de Chacabuco comparó los modelos económicos de la Dictadura y del actual Gobierno.

Esta mañana se realizó junto al monumento a los desaparecidos de Chacabuco el acto por un nuevo aniversario del golpe cívico militar de 1976.

Tras los discursos de la directora de derechos Humanos, Lara Molina y el intendente, Víctor Aiola; fue el turno de la Comisión Memoria y Justicia de Chacabuco.

Teresita Cassino fue la encargada de leer un documento en el que se analiza la situación económica del gobierno de Mauricio Macri: “Cuando hablamos en esta fecha en términos de Memoria, lo hacemos también para recordar este modelo de miseria, hambre y dependencia económica, que fue posible implementar con el exterminio de quienes podían oponérsele y la represión de cualquier expresión de protesta.

Por eso señalamos con preocupación y alarma, las medidas neoliberales que se están llevando adelante nuevamente en nuestro país desde 2015. Este plan económico parece una copia casi exacta de aquel“, dice en una parte.

Este es el documento completo:

 

Un nuevo 24 de marzo nos encuentra conmemorando este Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia. 43 años han pasado de aquel último golpe de Estado cívico militar, que hundió a nuestro pueblo argentino en la noche más oscura de su historia.

Las Fuerzas Armadas fueron las encargadas de llevar adelante el golpe en su cara visible: las cuatro Juntas Militares que gobernaron ilegítimamente entre 1976 y 1983. Por otro lado tuvieron, con la colaboración de las fuerzas de seguridad (policías, prefectura, penitenciaría) el rol de instrumentar el Terrorismo desde el Estado, que tuvo como consecuencia el mayor genocidio de nuestra historia reciente.

En 340 centros clandestinos de detención ilegal, secuestro y exterminio, se torturaron, violaron y fusilaron personas. Desde allí partieron vuelos de la muerte, desde los que se arrojaban personas vivas al Mar Argentino o al Río de La Plata. También en estos lugares nacieron en cautiverio más de 400 bebés, arrancados de sus familias y negados en su derecho a la identidad. 14.000 argentinos fueron enviados a la Guerra de Malvinas, en un intento desesperado de la Dictadura por perpetuarse en el poder: el 70 % de ellos apenas eran conscriptos, la mayoría entre 19 y 20 años. 649 muertos en la Guerra, y alrededor de 1093 los heridos. Allí también hubo torturas y violaciones a los Derechos Humanos.

Cuando nos referimos al genocidio, señalamos todo aquello. Y a los 30.000 detenidos desaparecidos. Cifra que no hay que olvidar, porque expresa vidas e historias que fueron coartadas. Respetar ese número es respetar la Memoria de cada uno de ellos.

Por otro lado no podemos dejar de mencionar a las miles de personas que debieron exiliarse del país, la cesantía de puestos de trabajo por razones políticas, la vigilancia, persecución y represión a la ciudadanía. Prohibición de libros, censura de películas y música, que demuestran que no se trató una “guerra” hacia un sector (idea que la Teoría de los Dos Demonios intenta imponer), sino un plan sistemático con una finalidad específica: implantar una política económica que sólo bajo el control y el miedo de la población podría aplicarse. 
Este Plan económico que se inauguró, siguió los lineamientos del modelo neoliberal inaugurado en Estados Unidos y el Reino Unido. Este fue presentado por el Ministro José Alfredo Martínez de Hoz, representante de los sectores civiles de la dictadura, que además fueron directamente beneficiados con las medidas. El plan prometía detener la inflación, atraer las inversiones extranjeras y promover el libre mercado. Se abrieron los mercados, se liberalizó el tipo de cambio, se abrieron las importaciones y se bajaron las retenciones agropecuarias. El saldo de estas medidas significó el desmantelamiento del Estado de Bienestar, la destrucción del aparato productivo, el cierre de empresas con las consecuentes pérdidas de puestos de trabajo, y un crecimiento sin precedentes de la deuda externa.

Entre 1976 y 1983, se cerraron 20.000 fábricas. La deuda externa se multiplicó por 6. La inflación durante el 1976 a 1983 fue del 200 % anual. Aumentó la pobreza, del 4,4% en 1975 al 37,4% en 1983. El porcentaje de hogares pobres sobre el total paso de 2,6% en 1974 a 25,3% por 1983. Y la desocupación se triplicó, pasando de 3% al 9%. 
El FMI aprobó un Crédito Internacional de 110 millones de dólares el mismo día del Golpe, aun cuando las nuevas autoridades no habían sido reconocidas todavía por ningún país en el mundo. Se estatizó la deuda privada de más de 70 grandes Empresas. Entre ellas el Grupo Macri, Techint, Fiat, Ford, City Bank, IBM, Banco Francés, etc. El monto de la misma fue de alrededor de 22 mil millones de dólares. Casi la mitad de la de deuda que genero la dictadura.

Cuando hablamos en esta fecha en términos de Memoria, lo hacemos también para recordar este modelo de miseria, hambre y dependencia económica, que fue posible implementar con el exterminio de quienes podían oponérsele y la represión de cualquier expresión de protesta.

Por eso señalamos con preocupación y alarma, las medidas neoliberales que se están llevando adelante nuevamente en nuestro país desde 2015. Este plan económico parece una copia casi exacta de aquel. Con nuevas promesas de atracción de inversiones, promoción de las reglas del libre mercado y el fin de la inflación, se volvió a tomar deuda con el Fondo Monetario Internacional, a abrir las importaciones sin que el Estado regule, a bajar las retenciones al sector agrario y los impuestos a los grandes sectores económicos. Aquellas promesas no sólo no se están cumpliendo, sino que algunas empeoraron, tal el caso de una inflación que sigue en aumento castigando a los sectores sociales medios y populares. Nuevamente el cierre de pequeñas y medianas empresas, y las medidas de achicamiento del Estado, hicieron crecer el desempleo y arrojando a la marginalidad a cada vez más personas. La complicidad de los grandes medios de comunicación además, ocultan la crisis económica, el endeudamiento, los despidos y el desmantelamiento de las políticas públicas de inclusión.

Volvemos a denunciar que los números y cuentas del modelo neoliberal no cierran, sino con represión. Asistimos nuevamente a episodios cada vez más frecuentes y violentos de represión al reclamo y la protesta. Además de ilegales procesos judiciales llevados adelante contra dirigentes de la oposición política y referentes sociales.

En este sentido, no queremos dejar de mencionar la causa sobre una red de espionaje ilegal que nos está conmocionado, y el feroz ataque desde el Gobierno y los medios oficialistas al Juez Alejo Ramos Padilla a cargo de la misma. Nuestra solidaridad al mencionado Juez, a quien destacamos en su compromiso con los Derechos Humanos, y su apoyo como abogado a los ex combatientes en la causa por la identificación de los soldados sepultados en las Islas como NN.

Es por todo esto que hoy volvemos a reafirmar el compromiso con la defensa de los Derechos Humanos. Derechos por que el Estado debe garantizar: al trabajo digno, a la vivienda, a la educación, a la salud, al acceso a los bienes culturales, a libre expresión y protesta, entre los más elementales que hoy se encuentran vulnerados para gran parte de pueblo argentino. Y seguimos levantando en alto los pilares de Memoria para que no permitir que tiempos de oscuridad y atropellos a estos derechos vuelvan a ocurrir, Verdad para que siempre se pueda expresar en alta voz el descontento y la denuncia sin censura, ni represión ni manipulación de la opinión, y Justicia a los responsables de los crímenes de Estado de ayer militares y civiles.

Para finalizar, y en nombre de los ideales y la lucha por una Patria más justa por la que dieron la vida, decimos:

¡30.000 detenidos desparecidos y detenidas desaparecidas, presentes. Ahora y siempre!

Comisión Memoria y Justicia Chacabuco.

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