La Cámara de Diputados de la Nación dio un paso clave para atender un histórico reclamo del sector agropecuario al aprobar la incorporación al Código Penal de la figura de vandalismo rural. La iniciativa contempla duras sanciones para el daño a silobolsas, cosechas, maquinaria e infraestructura productiva, fijando penas que pueden alcanzar hasta 10 años de prisión en los casos más graves.
La sesión legislativa culminó con una votación de 162 votos a favor, 77 en contra y una abstención. El proyecto contó con el respaldo del bloque oficialista, el PRO, la Unión Cívica Radical y sectores aliados, mientras que la oposición de Unión por la Patria y el Frente de Izquierda concentró las objeciones y votos negativos.
El proyecto modifica el Código Penal incorporando los artículos 150 bis y 184 bis. La intrusión no autorizada a predios productivos que obstaculice la producción o genere peligro para personas, animales o cultivos fijará penas de un mes a dos años de prisión. En el caso de daños directos a silobolsas, insumos, cosechas almacenadas o ganado, la escala penal irá de dos a ocho años de cárcel junto con multas económicas. Asimismo, la pena ascenderá hasta los 10 años de prisión si el hecho es ejecutado por tres o más personas de forma coordinada, si provoca la pérdida total de la producción o paraliza la continuidad del ciclo productivo.
El diputado Martín Ardohain, presidente de la Comisión de Agricultura e impulsor de la iniciativa, destacó que el proyecto se enriqueció durante el debate en comisiones y remarcó que la figura de la contravención pasa a convertirse en un delito penal agravado según la magnitud del daño provocado. En tanto, entidades del sector productivo expresaron que la normativa brindará a fiscales y fuerzas de seguridad herramientas eficaces para frenar el sabotaje en los establecimientos agropecuarios.
Tras obtener la media sanción en la Cámara Baja, el texto fue girado al Senado de la Nación, donde deberá ser debatido en comisiones para su posterior tratamiento en el recinto.