El Senado de la Nación dio media sanción a la reforma laboral impulsada por el Gobierno tras una extensa sesión y con un resultado de 42 votos a favor y 30 en contra.
El proyecto pasará ahora a la Cámara de Diputados, donde se decidirá su aprobación definitiva.
La iniciativa fue modificada durante la negociación para conseguir apoyos, manteniendo aportes a sindicatos y obras sociales, introduciendo cambios en el sistema de indemnizaciones y eliminando algunos beneficios fiscales previstos inicialmente para empresas.
El oficialismo sostiene que la reforma reducirá la litigiosidad y favorecerá la creación de empleo, mientras que la oposición advierte que podría afectar derechos laborales.
Si Diputados la aprueba sin cambios será ley; de lo contrario, volverá al Senado.