La investigación por el femicidio de Mercedes Errapán continúa con nuevas medidas judiciales y pericias que buscan esclarecer por completo el violento episodio ocurrido en Junín.
Fuentes vinculadas a la causa confirmaron que los peritos trabajan sobre un hacha y una navaja que fueron secuestradas durante la investigación. Entre los elementos analizados se encuentra el arma blanca que, de acuerdo con la acusación, el imputado habría apoyado sobre el cuello de la hija menor de la víctima durante el hecho.
En tanto, el acusado, Sebastián Bonafe, fue trasladado para prestar declaración indagatoria, aunque decidió hacer uso de su derecho constitucional a no declarar ante la autoridad judicial.
Finalizadas las actuaciones procesales, fue derivado a la Unidad Penal N° 49, ubicada sobre la Ruta Nacional 188, en el complejo penitenciario de Junín, donde permanecerá alojado a disposición de la Justicia mientras continúa el avance de la causa.
Las pericias sobre los elementos secuestrados serán fundamentales para determinar su vinculación con el crimen y aportar nuevas pruebas al expediente judicial.
Cabe recordar que la autopsia realizada el jueves reveló que Mercedes Errapán presentaba 11 heridas de arma blanca. Además, los médicos forenses constataron una importante lesión en la zona de la nuca que, en un primer momento, hizo presumir que podía tratarse de una herida provocada por un arma de fuego, hipótesis que posteriormente fue descartada.
Según trascendió, al momento de su aprehensión por parte de efectivos de la DDI Pergamino, Bonafe llevaba un hacha dentro de un bolso de mano, elemento que ahora también forma parte de las pericias ordenadas por la Justicia y que podría resultar clave para reconstruir lo sucedido.