Dos trompadas al mentón

Nota de Juan Albornoz, al cumplirse un mes del fallecimiento de los jugadores de SORUC, Víctor Belfortti y Matías Abelarde.

Dos trompadas al mentón

Es lo que sentí aquella noche cuando recibí el mensaje de mi amigo Sebas, ya me estaba durmiendo cuando leí la noticia. Lloré, claro que lloré, porque los hombres también lloramos. Quería gritar, pero no me salía, se me había hecho un nudo en la garganta, ya no pude conciliar el sueño, cuando me di cuenta ya estaba amaneciendo me levanté, la luz seguía cortada y al celular le quedaba poca batería. El día fue distinto a lo planeado, es que cuando la muerte llega sin previo aviso nos paraliza.

El sin consuelo lleva al recuerdo inmediato, busco fotos, las observo y me cuesta creer que en las formaciones de los equipos ya no estarán Matías y Víctor.

El rugby me dio una familia, si bien nunca lo jugué, cuando lo conocí y me quedé a un tercer tiempo, sentí que había encontrado mi lugar en el mundo. Hace 18 años que sigo al equipo, tengo 17 carpetas armadas con recortes de diarios y fotos que fui sacando en cada partido.

A diferencia de otras veces me costó mucho sentarme a escribir, siento un profundo dolor por la partida de mis hermanos y amigos que el rugby me permitió tener para caminar por la vida. Defendieron como dos leones la camiseta de SORUC, lo dejaron todo hasta el día en que Dios decidió llevarlos dejando un espacio vacío que el tiempo se encargará de llenarlo.

Hoy hace un mes que no están físicamente con nosotros, pero sí en nuestra mente y corazón. Matías y Víctor gracias totales por defender y transpirar la camiseta de SORUC, por los momentos compartidos, por darme un poco de calor humano y aceptarme como soy.

Abrazo de Try hermanos, descansen en paz.

 

Juan Albornoz