En los últimos días volvieron a viralizarse unas fotografías que muestran a un joven Lionel Messi sosteniendo y bañando a un bebé: ese niño era nada menos que Lamine Yamal, la actual figura de la selección de España y del Barcelona.
La imagen fue tomada en 2007 durante una campaña solidaria organizada por UNICEF, la Fundación FC Barcelona y el diario Sport para la realización del calendario benéfico de 2008. En aquel entonces, Messi tenía apenas 20 años y daba sus primeros pasos como una de las grandes promesas del fútbol mundial.
La familia de Lamine Yamal, que vivía en el barrio de Rocafonda, en Mataró, ganó un sorteo que permitía participar de la sesión fotográfica junto a un futbolista del Barcelona. El azar hizo que el pequeño Lamine fuera fotografiado con Messi en el vestuario del Camp Nou, donde el rosarino aparece sosteniéndolo en brazos y ayudándolo a bañarse en una pequeña bañera de plástico.
Las fotografías permanecieron prácticamente olvidadas durante años hasta que, en 2024, el padre de Yamal las publicó en redes sociales con la frase: “El comienzo de dos leyendas”. Desde entonces, la imagen adquirió un enorme valor simbólico y volvió a recorrer el mundo.
El fotógrafo Joan Monfort, autor de la histórica sesión, aseguró que jamás imaginó la trascendencia que tendría aquella producción y la calificó como “un milagro del destino”, al ver que casi dos décadas después ambos futbolistas terminaron convirtiéndose en referentes mundiales del mismo deporte.
Lo que comenzó como una simple campaña solidaria para recaudar fondos destinados a proyectos de UNICEF terminó transformándose en una de las imágenes más emblemáticas del fútbol moderno: el encuentro entre quien marcaría una época y quien hoy aparece como una de las grandes estrellas de la nueva generación.

