VIOLENCIA

Crece la preocupación en la región por la violencia contra el personal de salud

Al caso registrado en Chacabuco, se sumó otro en el Hospital San Luis de Bragado.

El pasado viernes 10 de julio, el hospital de Chacabuco fue escenario de un violento episodio. A pesar de que, según indicaron desde la Guardia, un paciente adolescente con un cuadro de atragantamiento recibió atención inmediata —activándose el protocolo de emergencia y completando estudios complejos en apenas 28 minutos—, sus familiares reaccionaron con destrozos, insultos y amenazas de muerte hacia los médicos y enfermeros.

Las autoridades locales, encabezadas por la Jefa de Guardia, Carolina Felice, y el Secretario de Salud, Sebastián Bozzini, expresaron su profunda preocupación ante estas agresiones reiteradas. “La violencia nunca puede ser una respuesta”, señalaron, enfatizando que atacar al único efector de salud de la ciudad perjudica a toda la comunidad.

Un reclamo que se extiende a Bragado

Este sentimiento de vulnerabilidad no es un hecho aislado. Desde la Guardia del Hospital Municipal San Luis de Bragado, el personal también ha emitido un enérgico repudio tras un episodio similar que puso en riesgo la integridad física de médicos, camilleros y administrativos.

Bajo el lema “Basta de Violencia”, los trabajadores de Bragado recordaron que eligieron su profesión para cuidar vidas, no para ser agredidos. Su comunicado resalta puntos que resuenan en toda la región:

  • Riesgo compartido: La violencia no solo afecta a los trabajadores, sino que pone en peligro a los propios pacientes.
  • Daño al patrimonio: Cada elemento roto pertenece a la comunidad y su destrucción afecta el servicio para todos.
  • Un límite ético: Los profesionales advierten que no están dispuestos a “naturalizar” los insultos y las amenazas como parte de su jornada laboral.

Ambas instituciones coinciden en que defender a quienes cuidan la salud es una responsabilidad de toda la sociedad y no solo una obligación institucional. La alta demanda y el contexto de emergencia pueden generar angustia, pero el personal sanitario insiste en que el respeto y la empatía son fundamentales para que el sistema de salud pueda seguir funcionando.

Mientras los hechos de Chacabuco ya han sido denunciados y registrados por cámaras de seguridad, el mensaje de los médicos de la zona es claro: “Cuidar a quienes nos cuidan es una responsabilidad de todos”.

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