Hace instantes finalizó la Convención Nacional de la Unión Cívica Radical en Parque Norte. Allí el radicalismo ratificó la participación del partido dentro de Cambiemos.
Del encuentro participaron los locales, Victor Aiola, Agustín Máspoli y Ezequiel Courade.
Finalmente, el primer artículo de la resolución acordada lleva el nombre de la alianza que la UCR mantiene desde 2015 con el PRO y la Coalición Cívica, y que por ahora sostiene a Mauricio Macri como candidato a la reelección. Luego se llama a “procurar su reformulación, ampliación, fortalecimiento, mejora e institucionalización”
En otro artículo se da mandato a una Comisión de Acción Política para que negocie una lista única para las presidenciales “o en su defecto” concurrir a primarias, aunque sin dar preferencias por la segunda vía que reclamaba un amplio sector partidario. El acuerdo fue celebrado en la Casa de Corrientes, donde anoche se agolpó el grupo “amarillo” cercano al Gobierno y trajo alivio a la Casa Rosada.
El título del texto consensuado es “Hacia una coalición de gobierno para construir una Argentina sana y previsible”, en un mensaje al macrismo con el objetivo de condicionar los futuros acuerdos electorales a que se le de más espacio de decisión a la UCR.
Sólo el sector más rebelde, que comandan Ricardo Alfonsín, Federico Storani y Juan Manuel Casella quedó fuera del acuerdo y mantiene su propuesta de llevar al radicalismo a ser eje de “un nuevo frente electoral”, al que pretenden sumar a Roberto Lavagna y ungirlo como candidato presidencial.
Los 70 convencionales que había sumado el grupo alfonsinista en una carta abierta, el fin de semana, apuntaban a apoyar el documento de Cornejo y esperaba así desnivelar la puja, pero el jefe del Comité Nacional prefirió consensuar con el grupo de Salvador -que recibió fuertes apoyos de aliados de Ernesto Sanz, José Cano, Luis Naidenoff y Angel Rozas- para evitar una discusión ardua y de resultado imposible de pronosticar.
Este es el documento:
