HANTAVIRUS

Un joven de 14 años, oriundo de San Andrés de Giles murió por Hantavirus

Estaba internado en Pergamino.

Según informó Diario Democracia, un adolescente de 14 años, identificado como Rodrigo Morínigo, oriundo de la zona rural de San Andrés de Giles, falleció en la madrugada del 3 de enero de 2026 tras padecer una infección por hantavirus, según confirmaron fuentes sanitarias y medios locales. El joven había sido derivado por la gravedad de su cuadro clínico desde el Hospital Municipal de San Andrés de Giles a la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Interzonal General de Agudos San José en Pergamino, donde finalmente murió pese a los esfuerzos del equipo médico.

El caso encendió nuevamente la alerta sanitaria en la provincia de Buenos Aires, en un contexto donde las autoridades tanto nacionales como provinciales vienen advirtiendo sobre un incremento de la circulación del virus y un aumento de casos en zonas rurales y periurbanas.

El hantavirus es una enfermedad viral zoonótica que se transmite principalmente por la inhalación de partículas contaminadas con orina, heces o saliva de roedores silvestres infectados, como el ratón colilargo, muy presente en áreas rurales. Los primeros síntomas suelen ser inespecíficos —como fiebre, dolores musculares y malestar general— pero pueden evolucionar rápidamente hacia complicaciones graves del sistema respiratorio y otros órganos si no se diagnostica y trata a tiempo.

Según los últimos datos oficiales, durante 2025 se registraron decenas de casos confirmados de hantavirus en todo el país, con un número significativo de fallecidos, lo que enfatiza la peligrosidad de esta infección cuando no se toman las medidas preventivas adecuadas.

Prevención y recomendaciones

Las autoridades sanitarias insisten en la importancia de extremar las medidas preventivas, especialmente en zonas rurales o durante tareas que puedan implicar contacto con hábitats de roedores. Entre las recomendaciones se destacan:

  • Ventilar previamente espacios cerrados antes de limpiar.
  • Evitar la acumulación de basura o alimentos que puedan atraer roedores.
  • Sellar accesos en viviendas y galpones.
  • Utilizar equipo de protección al manipular depósitos, altillos o áreas con posible presencia de excrementos.

El fallecimiento de Rodrigo Morínigo reavivó la preocupación por la circulación del hantavirus en la región, subrayando la necesidad de reforzar campañas de información y vigilancia epidemiológica para reducir el riesgo de contagios y proteger a las comunidades rurales de la provincia

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