Soy Sara.
El martes mi papá, Marcelo López, perdió la vida en un accidente triple en la Ruta 30.
No fue un accidente inevitable. Fue consecuencia de la imprudencia: quien manejaba tenía 14 años.
Hoy nuestra familia está atravesando un dolor imposible de explicar. Nos arrebataron a una persona que amábamos profundamente, un papá y un buen amigo. Una vida que no vuelve.
Solo pedimos que esto no quede en silencio. Que se investigue lo que pasó y que haya responsabilidad por lo ocurrido. Nadie debería perder a su padre por la irresponsabilidad de alguien que ni siquiera debía estar conduciendo.
Compartimos este mensaje para que la historia de mi papá no quede en el olvido y para que esto no vuelva a pasar.
Les pedimos que difundan.
Por mi papá. Para que a ninguna nena más le pase lo que a mi. 🤍
NO SE CALLA, NO SE OLVIDA. JUSTICIA YA.
BASTA DE MENORES AL VOLANTE.