El Club Porteño de Chacabuco comienza a definir su perfil para la temporada 2026 de básquetbol. Gino Ferraro, jugador surgido de las divisiones formativas de la institución, confirmó que vestirá nuevamente la camiseta del “Decano” tras un 2025 de balance positivo y un 2026 con nuevos refuerzos.
El joven deportista atravesó una última etapa marcada por la superación de lesiones físicas. Sin embargo, destacó que el proceso grupal permitió al equipo ir “de menor a mayor” en su rendimiento deportivo durante el año pasado.
De cara al nuevo calendario, Ferraro se mostró optimista sobre la conformación del plantel. “Estamos con muchas expectativas, con un equipo con gente nueva, pero de a poco vamos a ir haciendo química con todos”, señaló el jugador.
El crecimiento institucional y los refuerzos
Para Ferraro, el presente de Porteño es el resultado de un proceso de transformación que comenzó hace algunos años. Según el jugador, el cambio se dio “muy de repente” gracias al trabajo constante de la comisión directiva y la subcomisión.
”Ver al club donde te criaste y donde naciste ir creciendo es lo mejor”, expresó. Esta evolución se refleja tanto en la infraestructura como en la competitividad alcanzada con la llegada de refuerzos externos.
Respecto a los nuevos integrantes del plantel, Ferraro subrayó que ya comparte vínculo con varios de ellos. Destacó especialmente su relación con Thiago Merlo, con quien compartió convocatorias en selecciones juveniles años atrás.
Objetivos claros: Torneo Local y Prefederal
La hoja de ruta para el equipo dirigido por Rodrigo Senra ya tiene prioridades establecidas. El enfoque principal estará puesto en la competencia doméstica, donde el club busca consolidarse como el máximo referente del torneo.
”El torneo local es donde vamos a poner enfoque en tratar de salir campeones”, afirmó Ferraro de forma directa. Además, el equipo participará del Torneo Prefederal, buscando superar el desempeño de la edición anterior.
El jugador manifestó que, con responsabilidad y trabajo, el grupo está en condiciones de alcanzar instancias superiores. La planificación deportiva ya se encuentra en marcha bajo las órdenes del cuerpo técnico.
Exigencia interna y la relación con el entrenador
La continuidad de Senra al frente del primer equipo es un factor de estabilidad para el plantel. Ferraro definió su relación con el entrenador como excelente, destacando el apoyo recibido en momentos de dificultad.
”El entrenador también es un amigo, lo aprecio mucho”, comentó. No obstante, reconoció que la llegada de nuevos refuerzos eleva la vara de exigencia para todos los jugadores.
La competencia interna obligará a Ferraro a disputar cada minuto de juego en la rotación. “Ahora hay un mayor compromiso con los entrenamientos y el gimnasio porque la exigencia es mayor”, explicó el basquetbolista.
Finalmente, el jugador remarcó que el puesto de titular se ganará día a día. “En cada paso van a ir viendo quién está mejor para cada situación”, concluyó el joven que buscará ser protagonista en un 2026 que promete ser positivo para el Club Atlético Porteño