50 AÑOS DEL GOLPE DE ESTADO

Este es el documento de la Comisión por la Memoria por los 50 años del Golpe de Estado

Fue leído esta mañana en el acto oficial del 24 de marzo.

Han pasado cincuenta años del inicio de los hechos históricos que hoy nos convocan.

Queremos comenzar por señalar que la planificación de la dictadura cívico militar fue ideada al servicio de intereses económicos nacionales e internacionales ya que su objetivo fue implementar un plan económico liberal y desindustrializador.

Con la libre importación de bienes y capitales, dada la apertura comercial y el dólar barato, provocaron una entrada masiva de productos importados generando un colapso de la industria nacional ligada al mercado interno. Lo que este modelo logró es la transferencia de recursos para las grandes empresas y grupo financieros.

Este tipo de políticas económicas eran resistidas en nuestro país y en el resto de América por una parte de la sociedad que en distintas organizaciones tanto sindicales como obreras, universitarias, políticas, etc., buscaban una distribución de la riqueza más justa. Por esta razón y para llevar a cabo el modelo económico diseñado, apelaron al Terrorismo de Estado.

El objetivo del terrorismo de estado, fue el disciplinamiento de la sociedad mediante la persecución y aniquilamiento de las ideas contrarias al modelo económico que implementó el régimen. Utilizó las instituciones y armas del Estado contra la población. Con este fin se lleva a cabo todo un sistema represivo donde se ejerció la violencia física y simbólica a lo largo y ancho del país. El sistema educativo fue uno de los principales objetivos de intervención y censura, se anula la constitución nacional, se interviene el poder judicial, deja de funcionar el poder legislativo, se cierran sindicatos y partidos políticos. Se lleva a cabo a través de los servicios de inteligencia el espionaje con censura y control de los medios de comunicación, persecución a referentes de la cultura y el arte.

Como parte de este plan represivo se crearon cientos de centros clandestinos de detención, donde se torturó, secuestró, y se desapareció a miles de habitantes; otros, obligados, eligieron el exilio. También se produjo la apropiación de alrededor de 500 bebes nacidos en cautiverio que fueron robados y entregados a otras familias. A esto se sumaron robo de bienes durante allanamientos y la apropiación de propiedades y empresas mediante la tortura a sus dueños.

A partir del miedo y la indiferencia que se extendieron en gran parte de la sociedad, surgió la frase “no te metas”, que reflejó la falta de participación, la desconfianza hacia el otro, el descreimiento generalizado debilitando así los vínculos sociales.

La realización del mundial de fútbol en 1978, fue utilizada para mejorar su imagen tanto dentro como fuera del país. El clima de euforia futbolística fue aprovechado por la dictadura para reforzar un discurso nacionalista y desviar la atención de la represión. En este contexto también se difundió la consigna “los argentinos somos derechos y humanos” que buscaba contrarrestar las denuncias de los organismos de derechos humanos realizadas en el extranjero.

Años más tarde en 1982, la dictadura impulsó el conflicto armado con el Reino Unido denominado guerra de Malvinas, con el saldo de 649 argentinos fallecidos durante el conflicto.

En el plano internacional, Estados Unidos, mediante las Escuela de las Américas, proporcionó la formación y planificación sobre métodos de tortura y terrorismo de Estado, dando origen al Plan Cóndor un sistema de coordinación represiva que permitió perseguir, secuestrar y eliminar opositores políticos incluso fuera de las fronteras de cada país. Los países intervinientes además de Argentina fueron Bolivia, Chile, Paraguay, Brasil y Uruguay.

También hay evidencias disponibles sobre los casos de la complicidad civil y patronal de las empresas Astarsa, Dálmine Siderca, Ford, Ledesma, Mercedes Benz y Acindar.

El jefe civil de la dictadura Jose Alfredo Martínez de Hoz, Ministro de Economía en el poder desde 1976 hasta 1981, destacándose por su larga permanencia en el cargo; con anterioridad fue Presidente de Acindar. En 1975, en el marco de conflictos laborales, se lleva adelante una respuesta obrera conocida como huelga de “brazos caídos” que se extendió durante sesenta y un días, y en ese contexto se denunció que dentro del predio de la empresa, funcionó un centro clandestino de detención, denominado “albergue de solteros”, cabe destacar que fue un hecho previo a la dictadura cívico militar.

El 2 de abril del 76 anuncia el plan económico al que denominó: “Programa de recuperación, saneamiento y expansión de la economía argentina”. Un plan de liberación de la economía, liberación de precios, congelamiento de salarios, con una caída real en un 40 % en el primer año, reducción del gasto y empleo público, privatización de empresas del estado, apertura económica y reforma financiera, eliminación de créditos de fomento, de prestaciones sociales salud y vivienda y suba de tarifas de los servicios públicos.

El ministro de economía en su discurso televisivo destaca lo que llamó “Los doce puntos fundamentales”. A través de los cuales consideraba poder medir la profundidad de la transformación que llevaría a cabo. ¿En qué consistieron los doce puntos?: Libertad de precios, libertad de comercio exterior, liberación de los alquileres, libertad para las inversiones extranjeras, eliminación de las retenciones a la exportación de productos agropecuarios, la apertura de la economía y la libertad de importar con la aplicación de una reducción gradual arancelaria sobre un periodo de cinco años, la eliminación de los subsidios y las protecciones excesivas para ciertas exportaciones no tradicionales, la eliminación de las tarifas políticas de los servicios públicos, libertad de las transacciones cambiarias y financieras, libertad de la tasa de interés que abra al sector a la competencia interna y externa, libertad de la contratación de los salarios, la libertad para la transferencia de tecnología en un marco que promueva y no obstaculice.

A poco de asumir el ministro obtuvo del Fondo Monetario Internacional unos 126 millones de dólares de préstamo. La deuda externa creció entre 1975 a 1983 de 7.800 millones a 45.000 millones de dólares hacia el final de la dictadura.

Muchas empresas se vieron beneficiadas con la implementación de esta política económica y/o transferencias de su deuda privada al estado; entre ellas Acindar, Aluar, Arcor, Bunge & Born, Macri, Loma Negra, Ford, Nestlé, Atanor, Pérez Companc, Papel Prensa y otras cuantas.

Por eso señalamos que la sociedad en su conjunto fue víctima de esta última dictadura, y que sus consecuencias son hasta nuestros días.

La resistencia y defensa de la vida y los derechos humanos estuvieron acompañadas y representadas por muchas de las instituciones durante estos cincuenta años: Madres de Plaza de Mayo, Abuelas de Plaza de Mayo, Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, Centro de Estudios Legales y Sociales, Servicio de Paz y Justicia, Liga Argentina por los Derechos del Hombre, Centro ex combatientes Islas Malvinas, Agrupación Hijos y Nietos y otros.

La consigna del “NUNCA MAS” surgida en el alegato del fiscal Julio César Strassera, en el juicio a las juntas en 1985, fue tomada por la sociedad argentina como un símbolo y un compromiso colectivo para evitar que hechos similares vuelvan a repetirse en la historia de nuestro país.

La búsqueda de verdad y de justicia continúa, los juicios de lesa humanidad continúan. Porque fue GENOCIDIO, porque son memoria y son ejemplo de lucha, no olvidamos, no perdonamos.

SON 30.000

Hoy los recordamos y están presentes:
Haroldo Conti
Liliana Ross
José Cassino
Jorge Dimattia
Marta Mónica Claverie
Eduardo Cagnola
María del Carmen Pregal
Roberto Carnaghi

AHORA Y SIEMPRE

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