El concejal Agustín Zarkovich, del bloque Pro, cuestionó la falta de controles en materia de tránsito y le pidió al intendente Darío Golía “decisión política” para actuar en el tema. Además, señaló la falta de insumos básicos en el Hospital Municipal.
Zarkovich fue el primer edil en hablar luego del informe de gestión que Golía brindó el jueves último, durante el acto de apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante. En el comienzo, expresó el objetivo de avanzar en conjunto hacia “un Chacabuco que crezca y que genere oportunidades”, así como de una ciudad “que promueva el desarrollo de la actividad económica local y facilite la generación de empleo”.
Luego enfocó sus críticas en el área de Tránsito. “El tránsito en Chacabuco dejó de ser un problema aislado para convertirse en una preocupación estructural”, dijo el concejal, para quien “la realidad es evidente” y “el descontrol es constante”.
También dijo que Chacabuco registra una de las tasas de siniestralidad más altas de la provincia de Buenos Aires y que las acciones desarrolladas hasta ahora por el gobierno municipal en ese tema “no mostraron resultados”.
“Falta decisión política, señor Intendente”, expresó Zarkovich, que le cuestionó a Golía no apelar con más frecuencia a la ordenanza que permite realizar allanamientos a los domicilios de los infractores. Además, dijo que su bloque propondrá la incorporación de medios tecnológicos de control, como cámaras viales dotadas de inteligencia artificial.
“Si queremos que Chacabuco avance de verdad, necesitamos contar con tecnología de última generación”, afirmó el concejal, para quien también hace falta “responsabilidad política” de quienes están al frente del área, “porque el tránsito no son estadísticas, son vidas”.
También expresó que los hechos de inseguridad “vienen en aumento” y son “cada vez más violentos”, por lo cual, expresó, hacen falta más efectivos y móviles policiales.
En el final, se refirió a las carencias que tiene el sistema de salud en cuestiones básicas, entre lo que mencionó la falta de colchones, sábanas y hasta camisolines en el Hospital Nuestra Señora del Carmen.