La Unión Cívica Radical de Chacabuco expresa su absoluto rechazo a la designación por decreto de Ariel Lijo como juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, una decisión que vulnera los principios constitucionales y debilita nuestras instituciones republicanas.
Nuestra Constitución establece con claridad que los jueces de la Corte deben ser designados con acuerdo del Senado, garantizando un proceso de diálogo y construcción de consenso. Eludir este mecanismo por decreto no solo es un avasallamiento al Senado de la Nación, sino que también refleja una lógica autoritaria que atenta contra la división de poderes.
Además, la trayectoria de Lijo ha sido objeto de múltiples cuestionamientos públicos que generan serias dudas sobre su independencia y compromiso con la Justicia. En vez de fortalecer la institucionalidad, el Gobierno elige avanzar con designaciones discrecionales, sin análisis jurídico ni legitimidad política.
A lo largo de nuestra historia, hemos denunciado los intentos de distintos gobiernos por condicionar el Poder Judicial. La Justicia no puede estar al servicio de ningún dirigente de turno, ni de Milei, ni de Cristina, ni de Macri, ni de ningún presidente que, en teoría, gobierne bajo los principios de la democracia.
Milei miente cuando pretende justificar esta decisión con antecedentes históricos. Los pocos casos que existieron ocurrieron en contextos completamente distintos y nunca como un atajo para evitar la construcción de consensos.