ANÁLISIS

Desde Minneapolis

Por Carlos Cerri, desde Estados Unidos. Especial para Chacabuco en Red.

Hay una ruptura entre la clase política y la comunidad. La mafia financiera transnacional controla a determinados políticos y gobiernos, que actúan bajo las órdenes de esos grupos mafiosos de poder. Los ciudadanos ejercen su derecho al voto, pero los gobiernos responden a la mafia transnacional en contra de la voluntad de la gente. Por soborno en dinero o por chantaje a la persona, el hecho es que la mafia controla la política. Esta contradicción se verifica tanto en Estados Unidos como en la Argentina, y en otros países también. La mafia domina el sistema financiero y dirige a los gobiernos como si fueran títeres: pretende erigirse en dictadura mundial. Tanto en Estados Unidos como en la Argentina, los políticos y funcionarios violan groseramente la Constitución y la ley, y permanecen impunes. Porque la mafia transnacional también controla a jueces y tribunales. Entonces tienen rienda suelta para cometer crímenes y ejecutar políticas antisociales en nombre de “la libertad”.

La implementación de la Gestapo en Estados Unidos (acá llamada ICE) va de la mano con los recortes a derechos sociales y el aumento de los beneficios a los ricos. El asesinato de Renee Good y de Alex Pretti en Minneapolis constituye un mensaje mafioso a través de la metodología nazi cuyo objetivo es imponer el miedo en la comunidad. En la práctica, la metodología de ICE es la misma que utilizaban los “grupos de tareas” en la dictadura ’76-’83 en la Argentina. El asesinato de José Luis Cabezas fue un mensaje mafioso contra la comunidad que buscaba despertar, al igual que en el caso de Renee Good y de Alex Pretti, que fueron catalogados por Donald Trump como “terroristas”.

Acá en Minneapolis, hablando con la gente y observando las manifestaciones sociales, comprobamos que la comunidad en su conjunto decide rechazar el nazismo y pasa decididamente a la acción para defender a los inmigrantes. Es una elección de vida.

La United Methodist Church (Iglesia Metodista Unificada) de Minneapolis se destacó rápidamente por su decidida acción en defensa de los inmigrantes, tanto con tareas organizativas como en la participación de las marchas masivas en las calles de la ciudad. La Rev. Elizabeth Macaulay y el Director Ejecutivo de Operaciones Thor Mickelson nos recibieron con apertura y colaboración. Su iglesia es un centro cristiano muy dinámico en el que convergen todo tipo de personas y organizaciones que accionan en beneficio de la comunidad.

Cuando hablamos con Elizabeth, expresó una visión de las cosas y unos conceptos muy claros: “No vamos a ser tratados de esta manera, no lo aceptamos; nuestros vecinos no van a ser tratados así, no es lo que Jesús nos enseña; nosotros debemos cuidar a nuestros vecinos”. Cabe destacar que toda la ciudad se encuentra posicionada en favor de “nuestros vecinos los inmigrantes”. Es decir: los inmigrantes viven y trabajan cada día junto a nosotros, por lo tanto, son nuestros vecinos, son parte de nosotros, y así los defendemos.

Con respecto a quienes tienen el poder en Estados Unidos y que actúan desde la Casa Blanca, Elizabeth señala: “Ellos eligen un enemigo y dirigen hacia ese enemigo su propio miedo; van cambiando el enemigo… es todo sobre poder: quieren retener sus privilegios y para eso crean un enemigo frente al cual reagruparse; quieren capturar la mayoría de los recursos de todo el mundo para sí mismos”.

Analizando la dinámica de la sociedad que se moviliza ante el atropello fascista, Elizabeth afirma: “Lo que me gusta del movimiento en Minneapolis es que pone el acento en el amor, y no en el miedo”. Es decir, el acento está puesto, por la positiva, en accionar desde el amor, y no en reaccionar desde el miedo (que sería por la negativa). Esta diferenciación es clave, porque tiene consecuencias de orden práctico.

Estuvimos en la Avenida Portland, en el lugar donde fue asesinada Renee Good, y en la Avenida Nicolette, en el sitio donde fue asesinado Alex Pretti. Ambos lugares están cubiertos de flores, fotografías y elementos de todo tipo en referencia a lo sucedido, y mucha gente viene a ver el lugar. La sensación predominante es de consternación ante lo sucedido, y también de determinación para defender a los inmigrantes.

Cabe destacar que, al día de hoy, muchos inmigrantes están encerrados en sus casas por miedo a ser capturados y expulsados del país, lo cual ha tenido dos consecuencias inmediatas: 1) se ha producido un bloqueo de la economía local, porque los inmigrantes forman una parte destacada de la cadena de producción y de servicios, y no están yendo a trabajar; 2) se ha creado un movimiento social que se ocupa de proveerles comida y lo que necesiten, ya que permanecen encerrados en sus casas.

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