La causa se inició en marzo tras denuncias anónimas recibidas en la dependencia policial y en la Secretaría de Seguridad de esa ciudad. Las investigaciones judiciales y los operativos encubiertos estuvieron bajo la órbita de la Unidad Especializada de Estupefacientes (Dr. Esteban Lopardo), la UFIJ N° 8 (Dr. Martín Lauis) y el Juzgado de Garantías N° 2 (Dra. Marisa Muñoz Saggese), todos del Departamento Judicial Junín.
Modus operandi y escondite
Conocidos en el ambiente como “Los abuelos Narcos”, los investigados modificaban constantemente sus métodos de entrega al menudeo para despistar al personal policial. La presencia continua de compradores en los domicilios investigados había generado fuerte preocupación e inseguridad entre los vecinos.
Durante el operativo se constató que la pareja utilizaba una finca ubicada en la zona rural de Cuartel II como punto de ocultamiento para la droga y el armamento, aprovechando la lejanía para evitar el accionar policial.

Allanamiento y secuestros
El procedimiento se llevó a cabo el martes 4 de agosto en horas de la tarde-noche con el apoyo de la Patrulla Rural de General Viamonte y el Grupo GAD Junín. Se irrumpió en dos inmuebles: uno sobre calle Necochea (entre Manuela Molina y Urquiza) y el restante en Cuartel II.
En los domicilios se incautó:
- Estupefacientes: Marihuana fraccionada en envoltorios y frascos con flores (“cogollos”) listos para la venta.
- Elementos de fraccionamiento: Dos balanzas digitales y telefonía celular.
- Dinero: Moneda nacional y dólares estadounidenses.
- Armamento y municiones: Un revólver calibre .38 Largo, una escopeta calibre 16 (marca Chamber), una carabina calibre .22 (marca Lakefield), una escopeta calibre 28 (marca Sportman) y gran cantidad de cartuchos de calibres .38, .22, .16, .12, .28 y .20.
Detención
Tras las diligencias se concretó la aprehensión de A.F.C. (60 años), apodado “El Loco”, y de su pareja, una mujer de 66 años, bajo la carátula de infracción al Artículo 5° inciso C de la Ley 23.737 (Comercialización de estupefacientes).

Luego de prestar declaración indagatoria ante la justicia (Art. 308 del CPP), el Juzgado de Garantías interviniente convirtió la aprehensión en inmediata detención, quedando alojados en la dependencia policial.